...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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La Torah y el derecho a la propiedad

por Leonardo Betetto



La Torah no dice que las personas sean o puedan ser dueños de territorios en el estricto sentido. De hecho, mucho de ellos parecen querer morar solos en ella, como dice el Profeta Yeshayahu/Isaías:

Is. 5:8 - "...¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra?"

La Torah dice que el dueño de la Tierra es Elohim. En su defecto, el hombre recibió el encargo de ministrarla y juzgarla (Gn. 1:28); pero de allí a ser el dueño hay un gran trecho. Analicemos: Si El es el Creador, entonces no podemos afirmar que somos dueños de algo que no hemos creado, sino que en realidad lo hemos recibido para administrar.

Lo confirma luego en la Torah, Elohim, al dar mandamientos sobre la distribución de la Tierra de Israel. Dice expresamente que el dueño es Él. Les aclara que se distribuya el territorio según la cantidad de gente; que se prohíbe cambiar los límites tal como están puestos desde antiguo; que está permitido heredarla; y que si una tierra es vendida deberá rescatarse, o en su defecto saldrá para su propietario natural en el año del Yubel (castellanizado como Jubileo; Lv. 25:23-27). ¿Vaya método verdad? ¡Pero que estupenda legislación! No en vano dice YHWH (Yihwéh: El -que- Estará) que dirán de Israel:

"¿Que nación hay que tenga estatutos y juicios tan justos como esta Torah...?" (Dt. 4:8)

Los sistemas de pensamiento, y leyes de las naciones, no parecen estar muy interesados en entregar en propiedad una porción de tierra donde habitar, a sus integrantes naturales. ¿Cuántos de nosotros no rentamos una vivienda? Yo si, ¿Usted? Argentina tiene millones de kilómetros cuadrados de tierras totalmente desocupadas, y resulta que hay millones de personas que no tienen una porción de tierra propios. Eso no quiere decir que no hablen de ella, o la citen mal. Han robado frases para sacarla del contexto, como "el Derecho del blanco de esclavizar a los negros, por ser éstos - según cierto retorcido modo de pensar - descendientes del hijo de Noé declarado siervo de sus hermanos" (Bereshit/Gn. 9:25). De hecho, ni siquiera saben si Ham era negro; sino que lo inventan o pintan de negro para su propio provecho. Pero bueno, citar la Torah para que un grupo de legisladores elabore una ley donde todo hombre natural de un país tenga derecho a una porción de tierra, sea quizás un asunto escabroso de tratar, o intratable. ¿Por qué no esperar que una potencia extranjera ofrezca millones de dólares para vendérselas, verdad? En su lugar, los legisladores están tratando temas que no solo contradicen la Torah, sino que de hecho se oponen a la misma biología. Si somos naturales de una nación: ¿Por qué no ser administrador natural de una porción de su suelo? Y esto desde ya sin ningún tipo de pago por dicha tierra, pues sino no sería así. En su defecto se suelen (suelen, es decir, no siempre) entregar préstamos con tasas de interés (ver lo que dice la Torah sobre cobrar usura al hermano), de modo que usted compre su casa. Esto es accesible para algunos. Otros reciben su casa al no tener nada (no solo donde vivir). Lo hacen los políticos a fin de por supuesto hacer eso que saben hacer muy bien, esto es, hacer política de modo de perpetuarse en el poder. Si usted es alguien respecto de lo que se suele definir como "clase media", entonces tiene que comprarla. Si no le alcanza para la cuota, cosa que es muy probable, entonces pagará una elevada renta por una vivienda medianamente digna, y luego le dirán al pedir préstamos de dinero (desde ya "por orden civil": con usura), le negarán muchos de éstos, o tendrá acceso a menos dinero, pues dirán: ¿como puede usted gastar la mitad o más de su sueldo en renta, y luego pagar este préstamo? Entonces le sugieren que declare que vive con sus padres o suegros; de hecho, eso es exactamente lo que se ven obligados a hacer muchos. Bueno, se hace lo que se puede... El tema es que hay muchos legisladores y no legisladores muy ocupados tratando temáticas como "Homosexuales con derecho a matrimonio", "El apellido de la madre antes que el del padre", "Asuntitos culturales", y otras cosas de poco sentido y/o contra-natura que no hacen al grueso del asunto.

Ni comunismo ni capitalismo: derecho de la Torah

Alguien me comentó: ¡Tienes ideas comunistas...! Pero la Torah no es ni comunista, ni capitalista, sino palabra de Elohim, y nada más que agregar, pues a las personas nos encanta encasillar las ideas dentro de preconceptos y etiquetas ideológicas.

Así como Elohim es dueño del territorio de Israel, no resulta nada controversial que afirmemos que también es dueño de Argentina, Latinoamérica, Norteamérica, Europa, Asía, y toda la tierra. Que todo este tema de la propiedad será replanteado, esta información la obtenemos de las profecías, donde dice que desde Sión saldrá la ley (Is. 2:3) para todas las naciones; que se las reprenderá, y que la justicia será el cinto de lomos de la descendencia de Yishay/Isai (Is. 11:5), es decir, Yeshúa. Justicia es hacer según manda Elohim, y Elohim manda a administrar la tierra, no de apropiarse de parte de ella mientras otros nos pagan renta, o directamente viven en las calles.

Elohim toma a Israel como pivote, de modo de dar a conocer Su voluntad. Llegará el día que la justicia llegará y la distribución de la tierra sea equitativa, y, ¡quién sabe! Inclusive como se debe hacer en Israel según la Torah. Recordemos que la Torah fue dada a Israel, pero es además justicia de Elohim.





(c) 2017 Leonardo Betetto / Debarim - Dedicado a: YIHWEH Tzebaot
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