...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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Quién es judío y qué es el judaísmo

por Leonardo Betetto



Esto es una cuestión de nacionalidad y por tanto pertenencia a un pueblo; no tan solo una cuestión de practicantes de una religión. Israel fue dividida en dos reinos: Israel o Efraín al Norte, y Judá al Sur; siendo disuelto el primero hacia el siglo octavo antes de la Era Común. Es lógico entonces que dicha denominación no aparezca en los libros de la Torah, pues se trata de los integrantes de un reino, no de las restantes diez familias; aunque después la identidad Judía absorbe a la demás, como veremos. El término de JUDÍO aparece tras el exilio a Babilonia, al igual que en los escritos del Nuevo Testamento.

¿A quién se entiende como judío?

A. Una persona que es descendiente de la Casa de Judá (compuesta por Judá, Leví, y algunos de Benjamin). De acuerdo con el Judaísmo Ortodoxo, hijo de madre judía, en algunos casos padre o madre, padre y madre en otros: La persona puede o no ser adepta al Judaísmo como Religión; inclusive existen casos de Judíos ateos, otros ya han aceptado a Yeshúa (Jesús) como el Mesías de Israel, y el mundo (Judíos Nazarenos o Mesiánicos). También están incluidos en pequeños remanentes aquellos descendientes de las demás familias, solo que debido a su disolución como reino, fueron absorbidos por la identidad de Judío. Israelita es una noción más precisa.

B. Una persona que ha efectuado conversión formal al Judaísmo, es decir, ha optado por esta religión: La palabra Judaísmo no aparece en el Tanak (Antiguo Testamento); es de origen griego (Ioudaismos), y designa la religión profesada por el Reino de Judá hacia el período del Segundo Templo; donde va apareciendo la figura del rabino, la sinagoga, y progresivamente la llamada Torah Oral, hasta que es plasmada formalmente en el conocido como Talmud. Se deduce entonces, que el Judaísmo tiene costumbres, ritos, dogmas, y disposiciones en general que surgen con el tiempo. De hecho, en varios puntos modifica, y hasta contradice la Torah Escrita; tal es el caso de prohibir la mención al Nombre Santo de YHWH (Yihwéh: El -que- Estará).

Algunos detalles sobre el concepto de Conversión

La noción de religión, en las Escrituras, es algo que abarca la totalidad de las esferas del hombre. De hecho, de allí que la Torah no solo es una religión, sino que se trata de una constitución nacional; lo cual en el mundo gentil moderno son nociones, y vivencias que están separadas. De hecho, también en el Estado de Israel actual.

Como comentamos, tampoco existe el término Judaísmo, pues ni aún existía Judá como Reino, sino que a este compendio, religión, o código procedente de Elohim se le llama Torah, y significa: Instrucción, dirección, enseñanza; también ley, por ser una instrucción y dirección en el amplio sentido. Para la Torah no existe la separación de "lo civil" y "lo religioso". Éstos últimos son conceptos que se separan con el tiempo.

¿Qué vemos en la Torah respecto de judío y judaísmo?

El pueblo de Elohim aún no llegaba a su tierra, y ya existía como Asamblea, y habían extranjeros unidos a ella. Se nos muestra que un Ger Toshav está obligado a aceptar esta Torah (así como un extranjero a una nación debe aceptar las leyes que le competen); pues como adelantamos, la pertenencia a la Asamblea y posterior morada en la Tierra, obliga al extranjero a cumplir estatutos que se le aplican; inclusive - en su tiempo - pudiendo llegar el mismo a la instancia de la circuncisión para todo varón, celebrar Pesaj, y abrazar así el pacto (Éx. 12:48; Is. 56:6). El Nuevo Testamento, y nuevo pacto, instruye sobre la Asamblea de Yeshúa, que serían israelitas y extranjeros, como un mismo pueblo en Israel, y semilla de Abraham. Así, vemos a futuro a las naciones siendo privadas de bendición por no subir a celebrar la fiesta de Sukot (Zc. 14:17).

Esta condición del extranjero que llegaba al punto de la circuncisión, se debe entender como un adherido al pacto anterior al de Yeshúa; lo que luego empezaron a llamar (y a agregar requisitos para tal fin) como: "Conversión al Judaísmo". Inclusive también se suele aplicar el término "Conversión a Israel". Se cambiaban el nombre por uno hebreo, y según se dice pasaba a ser un hijo de Israel. Yeshúa hace un solo pueblo en Israel por la fe en el evangelio:

Ef. - 2:14 - "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación..."

Las leyes artificiales rabínicas

Es importante acotar que hoy en día, cada denominación Judía le pedirá aceptar estrictamente ciertos códigos para poder efectuar la mencionada conversión por la circuncisión. Ya no se trata de que usted como extranjero a Israel se acerca a la Asamblea, aprende progresivamente Torah hasta llegar a la instancia de abrazar el pacto correspondiente; sino que hay disposiciones de los rabinos, o la llamada Torah Oral, que es considerada también con el peso de la Torah propiamente dicha. Aun el mismo caraíta; movimiento que afirma estar conectado a la Torah en su estado puro (la modalidad conocida como: Sola Escritura), le pide un ritual o ceremonia donde es parte de la emblemática, la mal llamada estrella de David. Esta emblemática no existe en la escritura. Esta compleja red de mandamientos de hombres es lo que llaman en el libro de los Hechos de los Apóstoles le llaman: "el yugo que ni nuestros padres pudieron llevar..." (Hch. 15:10).

Por otro lado: ¿Debe usted abrazar el pacto de circuncisión para honrar a YHWH, ser Su adorador y tener la vida eterna?

Todo esto no implica que un gentil tiene que hacerlo para tal fin. El acto de circuncidarse es una opción para el extranjero, así como es una opción morar entre los israelitas; no una obligación para honrar a YHWH, y gozar de Su salvación. Tenemos el nuevo pacto en Yeshúa, el cual nos hace plenamente moradores entre los santos. De hecho, el apóstol Pablo exhorta a no circuncidarse los incircuncisos:

1ª Cor. 7:18 - "¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide."

Por otro lado, y retomando, como se constata en el Tanak (Antiguo Testamento), no se habla ni de conversión al Judaísmo ni de conversión al pueblo Judío. Esta última acotación tiene que ver porque erróneamente se cree que la identidad Judía es la inicial; que es el "identikit" aquí tratado. Es curioso que se trata de una imprecisión: Abraham fue el Ivri/Hebreo (Bereshit/Gn. 14:13). Luego la promesa pasa a Yitzjaq/Isaac, y luego Yisrael/Israel. Por tanto la identidad Hebrea, y aún luego la de hijo de Israel es más precisa; tanto en el tiempo, como en la gente comprometida en todo esto; así como en las creencias.

Las dos casas de la nación de Israel: Efraín y Judá

Ya vimos al principio que hay dos casas. Proféticamente está previsto que la Casa de Israel o Efrayim/Efraín retorne en plenitud, pues el pacto se hace con ambas casas:

Yirmeyahu/Jeremías 31:33 - "Este es el pacto que haré con la casa de Israel y la casa de Judá..."

Zejaryahu/Zacarías 8:13 - "Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos."

¿Quienes son Israel? Tambn llamada Casa de Efraín; es el citado Reino del Norte que fue disuelto debido a sus rebeliones. Fueron expulsados a las naciones aledañas, y hasta algunos se refugiaron en el mismo Judá. Lo cierto es que nunca fueron Judíos por cuestión de identidad de reino, aunque si por una cuestión de absorción. La Casa del Sur es donde está la Ciudad Santa; el Monte de Tzyon/Sion; el lugar escogido de Elohim. El Profeta hace notar esta prevalencia de la misma, aún teniendo en cuenta la situación de absorción en que se vieron las demás familias. Será desde allí donde Yeshúa gobierne cuando regrese. La profecía de Ya'aqob/Jacob sobre sus hijos denota esta prevalencia de Yehudah/Judá (Gn. 49:10).

¿Qué hay de la Matri-linealidad, o herencia materna?

En cuanto a la disposición rabínica de acotar la identidad a la casa de la madre es controversial, pues se afirma que si usted es hijo de padre Judío, y madre Gentil, usted sería entonces Gentil. Esto contradice la escritura, ya que se presentan casos donde la identidad la transmite el padre. De hecho, la casa del padre, el nombre del padre, y la simiente del hombre, es mencionada abundantemente en la escritura; y establecer que la identidad es transmitida solo por la madre no es acorde a la misma. A tal punto la importancia del nombre masculino, que en caso de morir sin hijos un hombre, el hermano debe casarse con la viuda, y levantarle descendencia al hermano (Debarim/Dt. 25:5-6); así por tanto no era borrado su nombre en Israel. También se denota esta relevancia en lo que concierne al sacerdocio, y el cetro para Israel, donde las genealogías se forman a partir del padre, no de la madre. El sacerdocio de Yeshúa, que es según el orden del Rey Justo (Melkytzedeq/Melquisedec), de hecho, es evidentemente para el hombre, no la mujer.

El argumento esgrimido por el Judaísmo Ortodoxo, es que el pacto fue transferido por el hijo de Sara, esposa de Abraham; y es por tanto ella la que está dando la identidad al Judío. Este argumento es incorrecto, pues el pacto fue con Abraham, e inmediatamente se transfiere por la simiente masculina hacia la descendencia. Inclusive el término zera/simiente se aplica casi siempre al hombre, ya que este término designa semilla; e inclusive un óvulo femenino no es semilla hasta que ha sido fecundado por un esperma. La Torah define como zera a la semilla, y vemos en toda la naturaleza una semilla es luego que ambos gametos se han unido. De hecho, el Señor Yeshúa es hombre, y su mesianidad se debe a un linaje paterno (Mattityah/Mt. 1:16).





(c) 2017 Leonardo Betetto / Debarim - Dedicado a: YIHWEH Tzebaot
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