...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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Reflexiones sobre el evangelio de Jesús: La señal del profeta Jonás

por Leonardo Betetto



Un cordial saludo
:

Les escribe Leonardo Betetto. Soy estudiante de la Biblia, y quisiera compartir con ustedes algunos puntos de la fe.

El presente propósito no pretende ser de ninguna manera innovador, sino que por el contrario, se basa en la Biblia, en lo dicho y hecho por los hombres de Elohim. De modo que queremos echarle una ojeada, libre de prejuicios, dogmas religiosos pre-armados, e intereses denominacionales creados, de modo de ser objetivos con lo que allí se dice.

En la muerte y resurrección del Señor Yeshúa (ese es su nombre en hebreo; Iesus es en griego; Jesús en español) se centra el mensaje del evangelio de Elohim (Lc. 24:47). La palabra evangelio procede del griego, que significa "buena noticia". Esta buena noticia es que Elohim está reconciliando a los hombres por medio de Su Hijo, de modo que todo el que en el cree tenga vida eterna (Jn. 3:15-16; Rom. 14:15). 

Quisiera resaltar dos puntos básicos en este fundamental tema de la fe:

1. Que el Señor Yeshúa murió por nuestros pecados, y que resucitó al tercer día

El Señor anunció que daría a la humanidad la señal del profeta Jonás. ¿Cuál es esa señal? Que estaría fallecido en la tumba por tres días y tres noches, esto es, tres períodos de 24 horas.

En la Biblia se ubica este hecho durante la pascua judía. La pascua judía difiere del calendario adoptado siglos luego por la cristiandad, allá por el año 325 DC, haciéndose oficial un método para calcular el Domingo de Resurrección, pero ya separado de la fe original bíblica. Es por tanto nuestro deber recuperar los tiempos bíblicos correctos de tan importante evento para nuestra salvación, y que como anticipamos, se corresponde con la pascua judía, no con cambios introducidos siglos luego de la muerte del Señor. En efecto, el emperador Constantino, basado en un rechazo hacia los judíos, institucionalizó este cambio, de modo que no se correspondiera jamás con la pascua de los judíos, que según comentamos, es cien por ciento bíblica, ya que el Señor padeció el miércoles 14 de Abib del calendario lunar (Éx. 12:18; Jos. 5:10; Jn. 2:13), y resucitó tres días y tres noches después, es decir, el sábado por la tarde, vísperas del inicio del primer día de la semana, o Domingo. Es importante asimismo acotar que el día bíblico se inicia por la tarde. Así de tarde a tarde tenemos un día completo. Del miércoles por la tarde, instancia del padecimiento del Señor, hasta el jueves por la tarde hay un día (14 al 15 de Abib), del jueves por la tarde al viernes a la tarde hay dos días (15 al 16 de Abib), y del viernes por la tarde, al sábado por la tarde se cumplen perfectamente los tres días y las tres noches (16 al 17 de Abib, limitando al 18 de Abib).

En las escrituras se dice que tras sus padecimientos se iniciaba el día de reposo; pero este reposo no es el reposo semanal judío, o sábado, sino el día de solemnidad del primer día de los Panes sin Levadura (he. Jag haMatzot), el cual es feriado en el calendario festivo judío, y bíblico (Lv. 23:7). Así pues ese viernes fue un día hábil, luego el sábado como día de reposo semanal, y tras concluir el mismo resucita el Señor Yeshúa, dando así la señal profetizada oportunamente (Mt. 12:40). Ese domingo de la semana de los Panes sin Levadura es ordenado en la Biblia para ofrecer las primicias de la siega de parte de Israel (Lv. 23:11), y es paralelamente cuando Yeshúa se presenta como primicia de los resucitados, ante Elohim. Esto muestra una vez más que el Señor está sujeto a tiempos establecidos por la ley de Moisés (Mt. 5:17), o Torah, no por tiempos instituidos siglos luego, con el ánimo de sencillamente no parecerse en nada a los judíos. En otras palabras, el emperador Constantino no fue movido por una sincera obediencia a la Biblia, y la palabra de Elohim, sino en un sentimiento de rechazo a todo lo que proceda de los judíos. No obstante, nuestra base de fe es judía, aunque a antisemitas y/o judeofóbicos mal les pese.

¿Pero no dice la Biblia que el Señor resucitó por la mañana del Domingo?

El texto que supuestamente eso dice es el siguiente:

Mr. 16:9 - "Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena..." (Reina Valera 1960).

"Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena..."
(Biblia de Jerusalén).

Así escrito da la convicción de que resucitó el Domingo a la mañana, pero... ¿es esa la puntuación que se usó en los manuscritos originales en griego? En griego de hecho no hay puntuación, de modo que ésta fue agregada por gente que no escribió el Nuevo Testamento. Si, tal es, que ponemos la coma luego de la palabra Jesús, en la Versión Reina Valera 1960, nos queda:

"Habiendo, pues, resucitado Jesús, por la mañana el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena..."

Lo cual cambia completamente el sentido de lo dicho.

El texto en griego, literalmente nos dice:

"Resucitado ya por la mañana el primero de la semana apareció antes a María la Magdalena..."

Y si agregamos una coma en el lugar indicado, nos queda:

"Resucitado ya, por la mañana el primero de la semana apareció antes a María la Magdalena..."

Es decir, Yeshúa apreció a María Magdalena el primer día de la semana, no que resucitó en la mañana.

Algunas versiones van más allá, y dicen directamente que: "Jesús resucitó en la madrugada...", lo cual es un espejismo, como vemos, pues la palabra de Elohim es inspirada, pero de ninguna manera tienen por qué serlo las traducciones, y por ende las puntuaciones... ¿no es verdad?

Tal es que el Señor celebró ese martes a la noche, al inicio del día 14 de Abib (Mt. 26:20) la cena con los doce apóstoles, y es precisamente esta la que instituye celebrar a fin de conmemorar su muerte, hasta que el venga (1 Cor. 11:26).
 

2. Que todos los que en el creen, recibirán perdón de pecados en su nombre

Este acto de conmemorar su muerte hasta que el venga, no tiene nada que ver con recibirle por el pan y el vino, tal como se suele comentar, sino que para recibirle la Biblia nos dice que es por fe. Esa fe produce nada más ni nada menos que el ser trasladados de las tinieblas a la luz (Hch. 26:18), a la potestades del Hijo de Elohim.

Si vamos a ejercer fe, sería lo más conveniente ejercer fe en la verdad, pues la Biblia nos dice que la santificación, y salvación es por la fe en la verdad (Jn. 17:17; 2 Tes. 2:13). El creer que Yeshúa padeció un Viernes Santo para resucitar el Domingo es hacerle falso profeta, pues entonces estamos declarando que no dijo verdad al profetizar su señal para la humanidad. Hoy pone a su alcance Elohim la verdad, de modo de creer en los hechos tal como fueron. Ya vimos las razones de este desacierto.

La Biblia también nos dice que todos pecaron, y estamos por consiguiente destituidos de la gloria de Elohim (Rom. 15:12), de modo que debemos hacer algo, esto es, dar un paso, de modo de ser constituidos en el reino de Elohim y de Cristo, y ya vimos que ese paso está sustentado en la fe.

Así entonces, plenamente confiados que estamos creyendo la palabra de verdad, y arrepintiéndonos de corazón de nuestra vida manchada por el pecado, podemos acercarnos al bautismo, el cual nos dice también la Biblia que es en el nombre de Yeshúa, para el perdón de los pecados (Hch. 2:38, 22:16). Así el bautismo o purificación en agua es un mandamiento en la Biblia (Nm. 31:23; Mr. 16:16).

¿Pero no dice la Biblia que el bautismo es en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo?

Esta fórmula no se condice con lo hecho por los discípulos del Señor (Hch. 2:38; 22:16), y la razón es debido a que ese texto griego - en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo - fue agregado posteriormente a Mateo 28:19, que es donde aparece una supuesta orden de bautizar con la citada fórmula. El evangelio hebreo de Mateo Shem Tov no contiene la frase, por lo que habría sido agregada en los textos en griego, y la razón por la cual usted la tiene en su Biblia, ya que de dichos textos parten para confeccionarla. De modo que basándonos en lo que hicieron los apóstoles, y discípulos, más la versión hebrea antedicha, es que podemos confiadamente bautizarnos en el nombre de Yeshúa, para el perdón de los pecados.

Puede consultar el Mateo Hebreo de Shem Tov en el siguiente link:

infonom.com.ar/
shemtov.pdf

Gracias.

Se sugiere continuar con: Yeshúa padeció en miércoles





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