...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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La falsa inmortalidad del alma

por Leonardo Betetto



En el Cristianismo oficial, esto es, católicos y evangélicos, prevalece la doctrina del anticristo, entre ellas, por afirmar que el alma no muere. Negar la muerte es negar el evangelio, pues el evangelio y buena nueva de la redención precisamente consiste en anunciar la resurrección del Señor Yeshúa (Jesús). Si resulta que la muerte no existe, entonces la obra del Señor es enteramente inútil, y una falacia, pues habría padecido para destruir algo que no existe.

He. 2:14 - "...destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo."

Muchos estamos seguros que los que mienten son el Cristianismo, no Elohim (Di-s).

Sal. 6:5 - "Porque en la muerte no hay memoria de ti; en el sheol, ¿quién te alabará?..."

Hay quienes no enseñan la inmortalidad del alma

Existen organizaciones religiosas, no obstante, que no enseñan tal mentira, sino que se han ajustado a la doctrina bíblica en ese parecer, esto son: los Adventistas del Séptimo Día, y los Testigos de Jehová, así como muchos movimientos de corte nazareno y mesiánico.

La inmortalidad del alma fue la primera mentira con la cual Satanás engañó a nuestros padres, y es una doctrina por tanto muy común en el paganismo, y tal cual vemos lo ha reasumido el cristianismo caído, que es un resurgir del paganismo. Recordemos la difamación de Satanás: "no moriréis..." (Gn. 3:4). Elohim había decretado que si pecaban morirían, de modo que el paganismo y el Cristianismo en general están enseñando la mentira del serpiente.

El hombre fue constituido un alma viviente:

Bereshit/Gn. 2:7 - "Formó, pues, YHWH Elohim al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre un alma viviente."

Es decir, el hombre es un alma viviente, no que tiene un alma viviente, y menos inmortal. Tal alma viviente que es el hombre, deja de existir tras la muerte, tal cual lo decretado oportunamente por Elohim; pues el hombre pecó, y por tanto la muerte pasó a todos los hombres:

Rom. 5:12 - "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."

Es entonces por el Cristo, que la condición de la muerte a la cual estábamos sujetos es superada; pues el se constituye en la primicia de los resucitados:

...5:21 - "para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro."

Todos los que creen en Yeshúa tienen el don de la vida eterna. La vida eterna no es posible estando en pecado, y por eso la muerte pasó a todos los hombres. Pero tenemos que dar gracias a Elohim por habernos dado la vida eterna en Yeshúa... ¡Que grande regalo nos ha dado nuestro Elohim!

Dice el Catecismo Católico:

CIC #635 - "Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte para que los muertos oigan la voz del Hijo de Elohim y los que la oigan vivan..."

La doctrina católica, y que prevalece también en los evangélicos y protestantes en general, es que Cristo continuó vivo luego de muerto. Esto es negar la muerte que claramente decretó Elohim para el hombre:

Bereshit/Gn. 3:19 - "...polvo eres, y al polvo volverás."

Para tal fin, este Cristianismo afirma que lo que muere del hombre es el cuerpo, y que el alma sigue viva en el cielo o el infierno (o el purgatorio para los católicos). La Biblia enseña que el hombre es un alma viviente, por tanto cesa totalmente su existencia hasta resucitar de los muertos. Es decir, la Biblia enseña la vida de ultratumba, pero es tras la resurrección, no inmediatamente luego de morir.

Y es esto lo que anunciaron los hombres de Elohim, es decir, que la gente apostataría de la fe, escuchando a espíritus engañadores y doctrinas de demonios (1 Tim. 4:1); pues solo una doctrina de demonios puede negar tan rotundamente la victoria de Cristo sobre la muerte, y por tanto las Besorot haYeshuat Olam - el evangelio de la salvación eterna -.

Otra doctrina que niega también inclusive la muerte segunda luego de resucitar, es otra falsa doctrina que prevalece entre los citados católicos y evangélicos, y es la doctrina de los sufrimientos eternos. Si la persona no muere durante su castigo en el lago de fuego, entonces estoy inclusive negando la muerte que declara Elohim para el impío; el cual morirá para nunca más existir.

Proverbio 12:7 - "Elohim trastornará a los impíos, y no serán más..."

Al respecto, consultar en nuestra web: www.debarim.org/infierno.htm

Contra argumentos de quienes niegan la muerte:

1. Se dice que el hombre tiene un cuerpo, un alma, y un espíritu (Mt. 10:28; 1 Tes. 5:23).

Tener estas tres cosas no nos hace inmortales de ninguna manera, pues la noción de alma y espíritu fueron haciéndose extensivas a la dimensión interna del hombre, es decir, se llamó alma a su ser interior (Mt. 10:28). Pero que ese ser interior sea inmortal es otro tema que no tiene nada que ver con la Biblia. De igual modo, se llama espíritu en la Biblia al aliento de vida del hombre; inclusive de las bestias (Gn. 6:17). Así cuando en el pasaje de Mateo habla el Señor sobre el alma, se refiere al ser interior, o más bien la psique del hombre, la cual el malvado no puede matar, sino solo el cuerpo.

2. ¿Qué hay de la parábola del rico y lázaro? (Lc. 16:19-31).

La parábola del Rico y Lázaro es una prosopopeya, esto es, se hace actuar a las figuras inanimadas. Lo que allí se relata será lo que acontecerá cuando resuciten los muertos, esto es, el rico será atormentado en el lago de fuego, y Lázaro estará en el seno de Abraham con los que obtengan la vida eterna.

3. ¿Qué hay de las almas que claman bajo el altar? (Ap. 6:9-12).

El pasaje también es prosopopéyico, figura que se utiliza en la Biblia en otros pasajes, como Is. 14:9. El pasaje del Apocalipsis quiere expresarnos lo que sucede con la realidad de los fallecidos por causa del testimonio de Jesús, del reclamo implícito que hay en sus muertes. Juan ve así las almas de los fallecidos, es decir, sus vidas clamando, lo cual vimos es una figura bíblica de dar vida a los seres inanimados.





(c) 2017 Leonardo Betetto / Debarim - Dedicado a: YIHWEH Tzebaot
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