...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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La misa católica no es la cena del Señor de Pascua (Pesaj)

por Leonardo Betetto


Jesús celebró Pascua judía, y anunció su padecimiento

Ante todo veremos qué es lo que hizo el Señor la noche anterior a sus padecimientos; el significado de lo que instituyó para el cuerpo de creyentes, y luego lo compararemos con lo que dice la doctrina católica al respecto, en su compendio doctrinal "Catecismo de la Iglesia Católica", de modo de ver si lo que hace la misma es lo que ordena la escritura.

La Biblia dice:

Mattityahu/Mateo 26:26-28 - "Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados."

Marcos 14:22-24 - "Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos. Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada."

Lucas 22:19-20 - "Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama." 

En los pasajes citados vemos lo siguiente:

1. Yeshúa tomó pan, lo bendijo, y lo repartió entre sus discípulos.
2. Que comieran de él, que era su cuerpo.
3. Tomó la copa y dio gracias, y que bebieran de ella todos.
4. Que esa era la sangre del nuevo pacto, derramada para remisión de los pecados.
5. Que se hiciera esto en memoria de él.

En resumidas cuentas, en la cena Yeshúa utilizó el simbolismo del pan y el vino para dar a conocer sus próximos padecimientos, revelando que la sangre derramada es de un nuevo pacto para remisión de los pecados. Que se reunieran de allí en más para hacer lo mismo, es decir, partir el pan, y comer, y beber de la copa de vino como un recordatorio.

Veremos luego más adelante en el Nuevo Testamento lo que relata Pablo:

1 Cor. 11:20-29 - "Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Elohim, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo. Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí."

Al parecer, en la Iglesia de Corinto los asistentes a la asamblea comían el pan y bebían el vino cada uno por su cuenta, no como lo hizo el Señor con sus discípulos, tomando así consciencia de comunión (mutua unión) en un mismo cuerpo (el pan), y redención por la misma sangre (la copa de vino). Se adelantaban comiendo, y embriagándose, por eso le dice Pablo: ¿no tenéis casas donde comáis y bebáis?

Luego de relatar lo que hizo el Señor aquella noche, declara que cada vez que eso se hace en la cena, compartiendo el pan y el vino de la copa, la muerte del Señor se anuncia hasta que el venga. De modo que cualquiera que comiera y beba indignamente, como se señaló oportunamente, no con consciencia de mutua unión, comiendo y bebiendo sin la esencia de conmemorar lo que ordenó el Señor, está comiendo y bebiendo indignamente, y será culpado del cuerpo y la sangre del Señor, esto es, no está en el cuerpo del mismo, obedeciendo y tomando consciencia de lo que el Señor hizo; por ello exhorta Shaúl/Pablo a probarse a si mismo, y coma así del pan y beba de la copa. La escritura nos comenta que el mismo espíritu de Elohim da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Elohim (Rom. 8:16). Si somos hijos de Elohim la cena será tomada dignamente tal como ordenó Yeshúa, caso contrario nos es más que un acto indigno de ingesta de una mera comida sin discernimiento del cuerpo del Señor, y juicio se come y se bebe para si mismo.

En resumen, la Cena del Señor es lo siguiente:

1. Tomar del pan, bendecirlo, y compartirlo con el cuerpo de creyentes.
2. Tomar la copa, bendecirla, y compartirla con el cuerpo de creyentes.
3. Cada uno debe analizarse a si mismo si lo que hace es discernir el cuerpo y sangre del Señor en tan digno acto. Desde luego como simbolismo, no como el cuerpo y la sangre reales.
4. Hacerlo sin discernir el cuerpo y la sangre en tal acto, es comer y beber juicio para si mismo.
5. La muerte del señor se anuncia hasta que regrese.

Lo que en realidad hace la Iglesia Católica no es la cena del Señor

Entendido todo esto, estamos en condiciones de citar el Catecismo Católico, y de esa manera comparar si se trata de lo mismo, o de algo diferente establecido por la Iglesia Católica.

#1382 La misa es, a la vez e inseparablemente, el memorial sacrificial en que se perpetúa el sacrificio de la cruz, y el banquete sagrado de la comunión en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Pero la celebración del sacrificio eucarístico está totalmente orientada hacia la unión íntima de los fieles con Cristo por medio de la comunión. Comulgar es recibir a Cristo mismo que se ofrece por nosotros.

#1383 El altar, en torno al cual la Iglesia se reúne en la celebración de la Eucaristía, representa los dos aspectos de un mismo misterio: el altar del sacrificio y la mesa del Señor, y esto, tanto más cuanto que el altar cristiano es el símbolo de Cristo mismo, presente en medio de la asamblea de sus fieles, a la vez como la víctima ofrecida por nuestra reconciliación y como alimento celestial que se nos da. "¿Qué es, en efecto, el altar de Cristo sino la imagen del Cuerpo de Cristo?", dice S. Ambrosio (sacr. 5,7), y en otro lugar: "El altar representa el Cuerpo (de Cristo), y el Cuerpo de Cristo está sobre el altar" (sacr. 4,7). La liturgia expresa esta unidad del sacrificio y de la comunión en numerosas oraciones. Así, la Iglesia de Roma ora en su anáfora:

Te pedimos humildemente, Dios todopoderoso, que esta ofrenda sea llevada a tu presencia hasta el altar del cielo, por manos de tu ángel, para que cuantos recibimos el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, al participar aquí de este altar, seamos colmados de gracia y bendición.

“Tomad y comed todos de él”: la comunión

#1384 El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía: "En verdad en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros" (Jn 6,53).

#1385 Para responder a esta invitación, debemos prepararnos para este momento tan grande y santo. S. Pablo exhorta a un examen de conciencia: "Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma entonces del pan y beba del cáliz. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo" ( 1 Co 11,27-29). Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar.

#1413 Por la consagración se realiza la transubstanciación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Bajo las especies consagradas del pan y del vino, Cristo mismo, vivo y glorioso, está presente de manera verdadera, real y substancial, con su Cuerpo, su Sangre, su alma y su divinidad (cf Cc. de Trento: DS 1640; 1651).

#1414 En cuanto sacrificio, la Eucaristía es ofrecida también en reparación de los pecados de los vivos y los difuntos, y para obtener de Dios beneficios espirituales o temporales.  

Respecto de toda esta doctrina católica, diremos lo siguiente:

1. En el punto #1382 el catecismo católico se encarga de dar a conocer un concepto nuevo, que no está en la escritura de la Biblia, ni la que citamos, ni en la que no hemos citado, y es que la ingesta de los alimentos es "recibir a Cristo", cosa que no se corresponde con el objeto de la Cena del Señor. A Cristo se lo recibe solamente por la fe, y esta es una fe que da el espíritu de santidad, o como lo llama la misma escritura: bautismo en espíritu santo. El recibir el espíritu de santidad por la fe, es recibir a Cristo y a Elohim.

Romanos 5:1-2 - "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Elohim por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Elohim."

Hechos 26:18 - "para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Elohim; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados."

Gálatas 3:26 - "pues todos sois hijos de Elohim por la fe en Cristo Jesús."

Efesios 3:17 - "para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor."

Y así podríamos citar muchas más escrituras de la Biblia que nos hablan de como habita Cristo en el creyente por la fe, jamás menciona algún tipo de "Eucaristía" para recibir a Yeshúa. 

2. Seguidamente la doctrina católica introduce otro concepto innovador, y es que la mesa donde se celebra la Eucaristía (supuestamente la Cena del Señor), es un "altar sacrificial" lo cual no tiene ni remotamente nada que ver con una mesa donde los creyentes comparten la Cena del Señor. Un altar de sacrificios no se lo menciona en las escrituras para nada, en lo que concierne a este acto. Pero esta innovación tiene que ver con otra doctrina y rito que ellos practican, que veremos luego en el punto 4.

3. También introduce la noción nueva de alimento celestial, lo cual tiene que ver con la noción ya comentada de recibir a Cristo por una ingesta.

4. Luego cita la oración de Roma, donde se nos pone claramente en relieve que la misa es un acto por el cual hacen, mejor dicho, repiten el sacrificio de nuestro Señor en el altar de cual hacíamos referencia. Y decimos repiten, pues el sacrificio del Cristo fue hecho de una sola vez y para siempre:

Hebreos 10:12 - "pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Elohim."

5. Es decir, lo que ellos dicen que es la Cena del Señor es para que los fieles reciban a Cristo, cuando en la verdadera Cena del Señor el compartir el pan y el vino es una consecuencia de haber recibido al Señor, y la cena pascual (Pesaj). Por ello en #1384 dice que el Señor: "dirige una invitación urgente a recibirle..." lo cual guarda relación con la doctrina por ellos inventada, de que a Cristo se lo recibe por la ingesta de dichos alimentos, no por la fe, como establece la Biblia.

6. Luego dice que si no comemos la carne y bebemos la sangre del Hijo del Hombre, no tenemos vida en nosotros, precisamente citando el pasaje de la Biblia de Juan 6:53, lo cual es una deformación de las palabras e intención del Señor, como veremos:

Yojanán/Juan 6:50-58 - "Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente."

En las escrituras son comunes los hebraísmos, si analizamos fuera del contexto de los hebraísmos no vamos a comprender que se nos quiere expresar realmente. El comer la carne y beber la sangre del Cristo es CREER en él, tal como se nos testifica en las mismas escrituras. Creer en él desde luego involucra toda su obra redentora, para vida eterna.

Un hebraísmo similar encontramos en la siguiente escritura:

2 Shemuel/S. 23:14-17 - "David entonces estaba en el lugar fuerte, y había en Belén una guarnición de los filisteos. Y David dijo con vehemencia: ¡Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta! Entonces los tres valientes irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta; y tomaron, y la trajeron a David; mas él no la quiso beber, sino que la derramó para YHWH, diciendo: Lejos sea de mí, oh YHWH, que yo haga esto. ¿He de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida? Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto."

El suceso muestra que los tres varones que trajeron agua a David de en medio de una guarnición de los filisteos, arriesgaron seriamente sus vidas (sangre) para hacer tan heroico acto. Por eso David al tener el agua hizo una ofrenda a YHWH derramándola. Luego David utiliza una alegoría equiparando el agua obtenida a la sangre arriesgada por los varones, diciendo que no la bebería. Así el acto de los varones de arriesgar su sangre es puesto en paralelo con el agua en si misma. Este acontecimiento explica cien por ciento lo que su descendiente Yeshúa nos está declarando con sus palabras, esto es, el beber Su sangre y comer Su carne es participar en el resultado del acto de redención, donde pone Su vida, esto es, Su sangre. Así como beber el agua de parte de David hubiera implicado el beber la sangre de ellos, pues dicha agua era el resultado de lo que ellos hicieron. De la misma forma, al creer en la obra redentora de Yeshúa, el derramamiento de Su sangre, estamos comiendo de Su cuerpo y bebiendo de Su sangre; nos estamos beneficiando de estos padecimientos donde pone Su cuerpo y sangre. De modo que la interpretación del Catolicismo Romano es torcida, y no refleja la forma expresiva del texto bíblico en su contexto. Si lo que dijo el Señor fuese literal, entonces, deberíamos comerlo literalmente, lo cual es falso, e inconcebible.

7. Luego en #1385 el Catolicismo Romano hace otra innovadora inclusión, estableciendo que el pasaje donde Pablo habla de comer y beber juicio para si, es por estar en pecado grave, lo cual no es lo que nos está enseñando el apóstol. El apóstol no nos dice que no podemos participar de la cena por estar en pecado grave, sino "por no discernir el cuerpo y sangre del Señor".

8. Luego #1413 nos comenta sobre una doctrina que es de especial importancia e interés para la feligresía católica, y es lo que llaman "transubstanciación", proceso mediante el cual, según dicen, se transforma el pan en el cuerpo de Cristo, y el vino en Su sangre. Dicen que Cristo mismo está presente de manera "verdadera, real y substancial". No hace falta demasiado esfuerzo para comprobar que allí no está Cristo en ninguna forma verdadera, real y substancial, tal como declara la Iglesia Católica. Debido a este fraude que repiten miles de veces en sus misas, han llegado a haber inclusive denuncias por engaños. Y es que con todas las de la ley es solo eso: un gran engaño. En las citas bíblicas que hicimos al principio se nos dice claramente que Yeshúa dijo que el pan era Su cuerpo, una expresión simbólica de si mismo, pero jamás hizo un proceso de transubstanciación del cual nos habla Roma. No vemos ni remotamente en la Biblia algún ritual cristiano de transubstanciación.
 



Cáliz donde según dice la Iglesia Católica está presente la mismísima sangre del Señor
 

El Papa Francisco elevando la hostia como parte del fraudulento proceso de la transubstanciación
 

9. El Catecismo #1414 dice que el acto es un sacrificio, lo cual explicamos es redundante, pues el sacrificio del Cristo fue efectuado de una sola vez y para siempre (Hebreos 10:12). Al margen de tratarse, evidentemente, de un ritual donde no se sacrifica a ningún Cristo. Por tanto la Iglesia Católica repite miles de veces un sacrificio falso, pues el verdadero ya fue efectuado, de un falso cristo, pues es obvio que Cristo no está en un trozo de pan llamado hostia, y su sangre tampoco en un cáliz con vino, como ellos declaran en su doctrina.

Cena del Señor, y Pesaj de YHWH

Una cosa importante a considerar es que la Cena del Señor es Su Pesaj/Pascua; pues para ello se reunió con sus discípulos a comer:

Lc. 22:15 - "Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!"

Es decir, la Santa Cena del Señor es parte del moed/tiempo señalado de la pascua judía (no un invento de Yeshúa), cosa que por su parte el Cristianismo está desviando en dos medidas: por un lado celebra la Cena del Señor en momentos diferentes a la Pascua Judía, y además han cambiado la fecha de la verdadera Pascua por una inventada en el siglo IV, precisamente por rechazo a los judíos.

Por tanto, es nuestro deber recuperar el significado y los tiempos correspondientes, para así hacer lo que agrada a Elohim: celebrar la santa cena cada catorce de Abib, instancia en que el Cordero de Elohim que quita el pecado del mundo fue dado por Su pueblo.

 





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