...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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El matrimonio según la Biblia

por Leonardo Betetto


 

Según la ley la poligamia no es pecado

"La Torah enseña que el adulterio es llegarse a la mujer del prójimo; en cuyo caso tanto el como ella incurren en dicho delito ante Elohim. El tener más de una esposa está permitido en la Torah. De hecho, los hijos de Israel son de diferentes mujeres, y mientras vivían las otras; mostrándose  así que el adulterio es cuando se compromete a una mujer casada; no a un hombre también. Esto lo vemos igualmente en otros patriarcas e hijos de Israel; inclusive luego de entregada la Torah o Ley. No obstante, gran parte de la sociedad actual -aunque digan creer en la que llaman "Ley de Moisés"- no acepta esto.

También dice:

Debarim/Dt. 21:15-16 - "Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; en el día que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito..."

Note que aquí el asunto no pasa porque un hombre tenga dos mujeres; el asunto pasa por establecer ley respecto de qué hacer en caso de que ame a una y la otra no, en cuanto a los derechos de primogenitura para los hijos de estas uniones resultantes.

Tener más de una esposa no es un mandamiento; pero no está condenado en la Torah, evidentemente.

Otra de las verdades, en consecuencia, es que el adulterio tiene lugar cuando en la relación se implica a una mujer que está unida a otro hombre, no cuando un hombre está unido a otra mujer (desde ya siendo ésta soltera). Muchos hombres de YHWH (Yihwéh: El -que- Estará) tomaron para sí más de una mujer, incluyendo concubinas; sin embargo jamás se menciona un acto de adulterio de parte de ellos. El caso de David fue así, pues se menciona el pecado cuando se involucró sexualmente con una mujer casada; la mujer de Urías (2 S. 11). Tuvo varias esposas y concubinas, pero jamás se dice que fuera un caso de adulterio. Lo mismo para su hijo Salomón. Tuvo cientos de mujeres; y el pecado de Salomón fue apartar su corazón de YHWH, no el adulterio (1 R. 11:3-4).

La carta de divorcio

Por su parte, desde la perspectiva de la Torah, un israelita puede dar carta de divorcio a una mujer si encuentra algo indecente en ella; y de hecho puede casarse ella de nuevo. Pero aclaremos que se evidencia un vínculo donde el hombre es decisivo en el acto de separación. Una mujer puede tener otra relación, pero el hombre antes debe despedirla formalmente. Si la mujer está unida a otro hombre, en ese caso se incurre en el pecado de adulterio. Viudez y carta de divorcio son las formas de que la mujer esté en condiciones de entrar en una nueva relación.

Otro dato interesante, es que la Torah solo prescribe la prueba de adulterio bajo juramento cuando al hombre le vinieren espíritu de celos. El detalle está en un procedimiento detallado en el libro Bamidbar/Números cap. 5.

Yeshúa y el matrimonio

¿Qué podemos decir sobre las afirmaciones de Yeshúa sobre estos asuntos de la ley? ¿Contradijo Yeshúa la ley?

Esto no es así, pues el mismo dijo que no venía a abolir la ley o los profetas (Mt. 5:17). Lo que Yeshúa hace es recalcar como aplicar la ley en caso de tener un corazón blando y noble, razones contrarias a estas por la cual Moshe/Moisés autorizó dar carta de divorcio al hombre cuando encontrara algo indecente en la mujer (Mt. 19:8). Yeshúa recalca que al principio no fue así, lo cual denota ese retorno al corazón blando y noble del cual hablamos. No olvidemos que la Torah debe dar legislación aún para los casos en que el hombre no esté en estas condiciones citadas. Por tanto Yeshúa nos pide que seamos de corazón blando, y que no hagamos abuso de la carta de divorcio, pues lo que Elohim une no lo separe el hombre; así fue en el principio.

En otras palabras, existen personas que están en condiciones de cumplir con el matrimonio tal cual fue constituido al principio de la creación, y otras no, en cuyo caso se aplica lo que prescribió Moshe/Moisés.

Por su parte, Yeshúa no está prohibiendo la poligamia, sino que está diciendo que con la mujer que te casares, si Elohim ha bendecido esa unión, no lo separe el hombre. Puedes estar unido a dos mujeres diferentes, pero lo importante es que Elohim te ha unido, y no intervenga el hombre para separación.

En conclusión, la poligamia no es pecado, pero el estado ideal del hombre y de la mujer es la monogamia, tal cual vemos que se les permite a los sacerdotes hijos de Aharón, y como pide Shaúl/Pablo (1 Tim. 3:2) como condición para el obispado en la asamblea cristiana.

Por tanto, esta situación óptima para el hombre de corazón noble, la vemos ya aplicada a los sacerdotes de Yisrael, donde se les prescribe tomar una sola mujer virgen, no repudiada, ni ramera, ni viuda (Lv. 21:14). Por tanto en la Torah ya existe esa prescripción para los hombres separados para Elohim, tal como son los hijos de Aharón, Yeshúa repite esa prescripción para todo hombre nacido del espíritu, pues hemos alcanzado un nuevo estado como hijos de Elohim, por el nuevo pacto.





(c) 2017 Leonardo Betetto / Debarim - Dedicado a: YIHWEH Tzebaot
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