...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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El infierno de fuego según la biblia

por Leonardo Betetto


Nota: las citas son de la Biblia de Jerusalén, y van en azul.


¿Quién no ha oído hablar del infierno? Sea cual fuere el entorno religioso en el que nos hayamos criado o desempeñado, se tiene la noción de un infierno, independientemente sea o no de fuego. En las religiones existen en general ideas bastante desarrolladas sobre el mismo, contrario a lo que sucede con la Biblia, donde se reconoce que no existe una idea muy desarrollada al respecto. ¿Por qué en un libro tan importante como la Biblia no tendría una idea demasiado desarrollada al respecto? La razón es muy simple: el infierno tal como lo ha mostrado la religión cristiana católica, y evangélica, tiene un fundamento pagano, no en la Biblia. ¿Cuál es este fundamento pagano? En las religiones citadas, la doctrina oficial e imperante es que el infierno es un lugar de fuego, donde yacen las almas de los fallecidos, y serían atormentadas como consecuencia de la condenación de las que son objeto por sus pecados en vida. También dicen que este sufrimiento tiene un carácter eterno. Ellos tienen también por doctrina, en consecuencia, de que la muerte es algo del cuerpo, el alma continuaría con vida en un estrato diferente de existencia o existencial, donde estarían el cielo por un lado, y el infierno citado por otro. 
 


¿CUÁL ES EL ESTADO DE LOS MUERTOS?

Las escrituras de la Biblia tienen una noción bastante distinta al respecto, partiendo de la base que la única alternativa de vida luego de la muerte es la resurrección. No existen estadios preliminares de existencia consciente. La muerte es la muerte, e involucra a toda el alma que es un ser humano. En la escritura se entiende como un alma a toda la persona, de modo que apagada dicha alma la persona está muerta:

Eclesiastés 9:5 - "Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada, y no hay ya paga para ellos, pues se perdió su memoria." 

El pasaje resume cual es el estado de los muertos, esto es, no saben nada, ni hay paga para ellos; se perdió su memoria, y todo esto como consecuencia del cese de la existencia. La memoria y el conocimiento son actividades típicas de los seres vivos, tanto de los hombres como las bestias; de modo que el cese de la vida trae aparejado el cese de toda actividad. El establecer que un muerto sigue con vida, no solo es una gran contradicción, sino una negación de las grandes verdades de la Biblia, esto es, que existe en efecto una muerte. Si un alma, o dimensión extra corpórea continuara con vida, no tendría sentido hablar de una muerte. Existe un cuerpo terrenal, que muere para no existir ya, y existe un cuerpo celestial o glorificado que existirá nuevamente tras la resurrección; y esto es exactamente lo que gana para los creyentes Yeshúa, tras su muerte, y resurrección.

La vida es un estado extraordinario en el universo, que es don de Elohim, y muestra una victoria rotunda sobre la muerte. Pero... Si la muerte no existe... ¿Qué sentido tiene el dar vida? Aquí vemos que esta doctrina de la inmortalidad del alma trae aparejada una gran negación de las verdades de las escrituras de la Biblia. El no morir fue la primera mentira con la que fue engañado el hombre (Gn. 3:4), y por cierto la que más hondo ha calado en su concepción religiosa y trascendental. Prácticamente no existe religión o creencia que no enseñe sobre la postergación de la vida inmediatamente luego de morir; esto es, estarían de alguna forma negando la sentencia que Elohim aplicó al hombre (Gn. 2:17).

LO QUE ENSEÑA EL CRISTIANISMO MAYORITARIO

Los católicos y evangélicos enseñan la inmortalidad del alma, precisamente negado la verdad rotunda de las escrituras respecto de la realidad de la muerte, y el cese de la existencia hasta la resurrección. Solo algunas organizaciones religiosas enseñan que, en efecto, el alma muere.

Para conocer mejor como piensan, citaremos el Catecismo Católico, el cual explica la creencia, y luego lo analizaremos según las escrituras de la Biblia, inclusive a la luz de las citas bíblicas que ellos mismos hacen, que supuestamente apoyan sus creencias.

El Catecismo Católico:

#633 La Escritura llama infiernos, sheol, o hades (cf. Flp 2, 10; Hch 2, 24; Ap 1, 18; Ef 4, 9) a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios (cf. Sal 6, 6; 88, 11-13). Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos (cf. Sal 89, 49;1 S 28, 19; Ez 32, 17-32), lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el "seno de Abraham" (cf. Lc 16, 22-26). "Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos" (Catech. R. 1, 6, 3). Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados (cf. Cc. de Roma del año 745; DS 587) ni para destruir el infierno de la condenación (cf. DS 1011; 1077) sino para liberar a los justos que le habían precedido (cf. Cc de Toledo IV en el año 625; DS 485; cf. también Mt 27, 52-53).

#634 "Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva ..." (1 P 4, 6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención.

#635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte (cf. Mt 12, 40; Rm 10, 7; Ef 4, 9) para "que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan" (Jn 5, 25). Jesús, "el Príncipe de la vida" (Hch 3, 15) aniquiló "mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud "(Hb 2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado "tiene las llaves de la muerte y del Hades" (Ap 1, 18) y "al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos" (Flp 2, 10).

UNA DISCREPANCIA DE BASE SEGÚN LA BIBLIA

La Biblia llama en hebreo sheol, o en griego hades al reino de la muerte, esto es, un lugar bajo tierra donde yace el polvo de lo inanimado, inerte, y desde luego sin vida. En otras palabras, sheol o hades y sepulcro son más o menos lo mismo, solo que en la mente antigua estas ideas adquieren una figura del conjunto de la destrucción, dando cierto desarrollo hacia una noción más concreta de lo inerte, asignándoles un nombre como si fuera un reino, pero eso de ninguna manera indica que allí haya alguna forma de vida, pues de ser así no sería el reino de la muerte y lo inanimado, sino que estaríamos ante la grave falta ya explicada de la negación de la muerte.

Se hace oportuno e imprescindible aclarar, que sobre todo la literatura bíblica hebrea es abundante en simbolismos, metáforas, prosopopeyas y otras, de modo de expresar ideas, y en definitiva doctrinas, y enseñanzas en general. Esta última es una forma de hacer vivir a los objetos, personas fallecidas, y cosas inanimadas, dándoseles un contexto de vida, cuando en realidad no la tienen.

Por ejemplo:

Yeshayahu/Isaías 14:9-11 - "El seol, allá abajo, se estremeció por ti saliéndote al encuentro; por ti despierta a las sombras, a todos los jerifaltes de la tierra; hace levantarse de sus tronos a los reyes de todas las naciones. Todos ellos responden y te dicen: «¡También tú te has vuelto débil como nosotros, y a nosotros eres semejante! Ha sido precipitada al seol tu arrogancia al son de tus cítaras. Tienes bajo ti una cama de gusanos, tus mantas son gusanera."

Es obvio que aquí hay una serie de contradicciones si analizaremos explícitamente el relato. Utiliza una primer figura prosopopeya diciendo que el sheol salió al encuentro del que pereció, pero también dice que gusanos serán cama del mismo. Lo que la expresión hace es mezclar ambas figuras para expresar la realidad de la muerte que está tratando. También dice que "despierta" a las sombras, fijando otra figura que denota el estado inerte en el que se encuentran los seres ya perecidos. Si los muertos estuvieran contradictoriamente vivos en algún otro lugar, para empezar no sería bajo tierra, pues allí claramente hay polvo inanimado. Y si están vivos, ¿qué sentido tiene el despertarlos?

La idea de sheol o hades asociada al fuego ardiente la presenta solo un pasaje de la Biblia, y es en la parábola del rico y Lázaro, la cual es una prosopopeya, como veremos. La noción real del fuego de condenación en la Biblia es literal, y está asociada a la destrucción final que vendrá sobre los impíos, tal como aconteció a Sodoma y Gomorra, pero esto no es en el sheol o hades.

En cuanto al tema de los sufrimientos eternos, sírvase consultar en: www.debarim.org/eterna.htm

Respecto de este fuego consumidor como destino final para los impíos, será tras la resurrección, y suele usarse como figura simbólica la llamada gehena; lugar de Jerusalén donde se arrojaba todo lo que no servía, y era quemado. En otras palabras, el sheol o hades es el reino de la muerte y lo inanimado, el polvo bajo tierra donde se ha corrompido todo, y por otro lado el traducido como "infierno" por algunas versiones, del griego: "gehena". Es una forma de expresar la destrucción por fuego para los malvados, y utiliza como paralelo el fuego que arde en la gehena antedicha, lugar literal de destrucción de lo que no sirve, pero nada tiene que ver con un "inframundo" de fuego bajo tierra, u otra dimensión existencial.

LA PARÁBOLA DEL RICO Y LÁZARO

Esta parábola es con todas las de la ley enteramente una prosopopeya, es decir, se les hace actuar y hablar a personas que ya no son.

La parábola:

Lucas 16:19-31 - "«Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico... pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado. «Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Y, gritando, dijo: “Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.” Pero Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros.” «Replicó: “Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento.” Díjole Abraham: “Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan.” El dijo: “No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán.” Le contestó: “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite.”»"

El pasaje es enteramente una construcción del tipo prosopopeya, o si se quiere no literal, de lo que acontece en la realidad, por las siguientes razones:

1. Dice que el pobre fue llevado por los ángeles al seno de Abraham, lo cual no cuadra con un mundo subterráneo, sino más bien con la noción cristiana oficial del cielo. Esto contradice la doctrina de que todos los muertos estaban a la espera de Jesús bajo el suelo.

2. Luego dice que el rico fue sepultado, ¿no fue acaso sepultado también Lázaro? El relato dice que en el hades estaba el rico, pero no se dice nada sobre Lázaro allí. De hecho se menciona a un gran abismo entre ambos.

3. En el seol o hades no hay fuego, como se constata, por tanto las llamas no son literales.

4. Dice que moje el dedo en agua para refrescar la lengua, lo cual es típico del cuerpo, un alma no tiene dedos ni lengua.

El relato es a todas luces una narración figurativa (bajo el género que citamos) de lo que acontecerá cuando resuciten los muertos, pues los ángeles juntarán a los escogidos (Mt. 24:31) en toda la tierra, y sin duda se juntarán con Abraham, y por otro lado los impíos sufrirán la muerte en fuego (Mt. 25:41). Así, Lázaro representa un resucitado justo, para estar con Abraham, y la vida eterna, y el rico representa al tormento en fuego para los impíos, antes de su total destrucción.

EL "APOYO BÍBLICO" DEL CATECISMO

Una realidad en el Catecismo Católico, es que hacen referencias bíblicas, lo cual daría la impresión de estar dando apoyo en la misma de dichas enseñanzas, lo cual no siempre es así.

Tal es donde se dice:

"La Escritura llama infiernos, sheol, o hades (cf. Flp 2, 10; Hch 2, 24; Ap 1, 18; Ef 4, 9) a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto..."

Es cierto, es decir, la Biblia respalda que en efecto los muertos están en el sheol o hades, y que allí bajó Cristo. Lo que es falso, como adelantamos, es que allí estuvieran esperando los muertos algo, o estén de alguna manera vivos.

Tal es que luego dice:

"...porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios..."

Lo cual es cierto solo desde la óptica de que los muertos, por estar sin vida, sin duda están privados de ver a Elohim, pero no porque estén vivos e imposibilitados.

Veremos las citas que hacen donde hablaría de ello:

Fil. 2:10 - "Para que al nombre de Jesús = toda rodilla se doble = en los cielos, en la tierra y en los abismos."

Hch. 2:24 - "a éste, pues, Elohim le resucitó librándole de los dolores del Hades, pues no era posible que quedase bajo su dominio."

Ap. 1:18 - "el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del Hades."

Ef. 4:9 - "¿Qué quiere decir «subió» sino que también bajó a las regiones inferiores de la tierra?"

El primer pasaje está hablando de "debajo de la tierra" (del griego katajdsónios). Pero ya analizamos que debajo de la tierra hay polvo, no un lugar de tormento o no tormento de seres vivos, pues sino no sería polvo. El resto de los pasajes hablan del dominio de la muerte que es el hades, es decir, lugar de lo muerto. Por ninguna parte se habla de que los muertos puedan ver, y a su vez estén privados de la visión de Elohim.

Luego dice:

"Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos (cf. Sal 89, 49;1 S 28, 19; Ez 32, 17-32)..."

Pero la escritura nos dice que los muertos no tienen memoria... Veamos, ¿no tienen memoria pero pueden esperar lo que no recuerdan? Si yacen en el polvo, ¿como pueden desempeñar actividades de los vivos, siendo que no hay memoria de Elohim?

Salmo 6:5 - "Porque, en la muerte, nadie de ti se acuerda; en el seol, ¿quién te puede alabar?"

... 88:11-13 - "¿Acaso para los muertos haces maravillas, o las sombras se alzan a alabarte? ¿Se habla en la tumba de tu amor, de tu lealtad en el lugar de perdición? ¿Se conocen en las tinieblas tus maravillas, o tu justicia en la tierra del olvido?»"

Nótese que precisamente las escrituras a las que hacen referencia, lo que hacen es precisamente refutar los argumentos que dan, pues se nos enseña que en el sheol no hay ni memoria, ni recuerdo, ni conocimiento, que es un lugar de perdición, y que no alaban a Elohim.

¿Qué dicen las otras escrituras?

... 89:49- "¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol?" 

Yejetzkel/Ezequiel 32:17-32 - "El año duodécimo, el quince del primer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: Hijo de hombre, haz una lamentación sobre la multitud de Egipto, hazle bajar, a él y a las hijas de las naciones, majestuosas, a los infiernos, con los que bajan a la fosa. ¿A quién superas en belleza? Baja, acuéstate con los incircuncisos. En medio de las víctimas de la espada caen (la espada ha sido entregada, la han sacado) él y todas sus multitudes. Le hablan de en medio del seol los más esclarecidos héroes, con sus auxiliares: «Han bajado, yacen ya los incircuncisos, víctimas de la espada». Allí está Asur y toda su asamblea con sus sepulcros en torno a él, todos caídos, víctimas de la espada; sus sepulcros han sido puestos en las profundidades de la fosa, y su asamblea está en torno a su sepulcro, todos caídos víctimas de la espada, los que sembraban el pánico en la tierra de los vivos. Allí está Elam con toda su multitud en torno a su sepulcro; todos caídos víctimas de la espada, han bajado, incircuncisos, a los infiernos, ellos que sembraban el pánico en la tierra de los vivos. Soportan su ignominia con los que bajan a la fosa. En medio de estas víctimas se le ha preparado un lecho, entre toda su multitud con sus sepulcros en torno a él; todos ellos incircuncisos, víctimas de la espada, por haber sembrado el pánico en la tierra de los vivos; soportan su ignominia con los que bajan a la fosa. Se les ha puesto en medio de estas víctimas. Allí están Mesek, Túbal y toda su multitud con sus sepulcros en torno a él, todos incircuncisos, atravesados por la espada, por haber sembrado el pánico en la tierra de los vivos. No yacen con los héroes caídos de antaño, aquellos que bajaron al seol con sus armas de guerra, a los que se les ha puesto la espada bajo su cabeza y los escudos sobre sus huesos, porque el pánico de los héroes cundía en la tierra de los vivos. Pero tú serás quebrantado en medio de incircuncisos y yacerás con las víctimas de la espada. Allí está Edom, sus reyes y todos sus príncipes, que fueron puestos, a pesar de su prepotencia, entre las víctimas de la espada. Yacen entre incircuncisos, con los que bajan a la fosa. Allí están todos los príncipes del norte, todos los sidonios, que bajaron con las víctimas, a pesar del pánico que sembraba su prepotencia. Confundidos, yacen, incircuncisos, entre las víctimas de la espada, y soportan su ignominia con los que bajan a la fosa. Faraón los verá y se consolará a la vista de toda esa multitud, víctima de la espada, Faraón y todo su ejército, oráculo del Señor Yahveh. Porque había sembrado el pánico en la tierra de los vivos, será tendido en medio de incircuncisos, con las víctimas de la espada: Faraón y toda su multitud, oráculo del Señor Yahveh."

Cabe destacarse que lo que la Biblia de Jerusalén a traducido aquí como "infierno", es la palabra hebrea takjtí, que denota algo muy parecido a sheol, es decir, partes bajas de la tierra, el polvo, solo que en este caso como: "profundo". Por ello es que otras versiones vierten algo como: "lo más profundo de la tierra". Como se puede apreciar al leerlo, la única actividad consciente de la que podemos decir algo es donde dice "confundidos", que otras traducciones, como la Nueva Versión Internacional dicen: "envueltos en deshonra"; lo cual denota la actitud con la que fueron muertos, pero como dice todo el relato, para ir a la tierra; no se habla de alguna vida post mortem allí.

El pasaje de 1 Samuel 28:19 dice lo siguiente:

"También a Israel entregará Yahveh en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos estaréis conmigo. Yahveh ha entregado también el ejército de Israel en manos de los filisteos.»"

Este es el famoso relato de lo acontecido entre la adivina de Endor y Saúl. El relato nos muestra como Samuel aparece al rey Saúl, tras consultar con una adivina.

El versículo #13 del mismo capítulo dice:

"El rey le dijo: «No temas, pero ¿qué has visto?» La mujer respondió a Saúl: «Veo un espectro que sube de la tierra.»"

Que en este caso en la Biblia de Jerusalén se ha traducido como "espectro"; otras como "espíritu", y otras ACERTADAMENTE como "Elohim", o "ser divino", pues la palabra hebrea implicada es "elohim", la cual se usa para hacer referencia en la escritura hebrea a Elohim, o los dioses, no a los espíritus o espectros. Esto es, Samuel fue RESUCITADO por Elohim para dar el mensaje a Saúl, pues la condición de forma de Elohim la tienen los seres resucitados, o de cuerpo espiritual (Fil. 2:6).

Luego dice:

"Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos" (Catech. R. 1, 6, 3). Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados (cf. Cc. de Roma del año 745; DS 587) ni para destruir el infierno de la condenación (cf. DS 1011; 1077) sino para liberar a los justos que le habían precedido (cf. Cc de Toledo IV en el año 625; DS 485; cf. también Mt 27, 52-53).

Ya vimos el pasaje del rico y Lázaro, señalando que se trata de una expresión no literal. La liberación de la que habla el catecismo en esta doctrina es enteramente parte de la fábula de los infiernos que ellos enseñan. Es por ello que lo que dicen ni siquiera lo han referido con la Biblia, sino con sus concertaciones de hombres para generar doctrinas de hombres.

La única referencia bíblica es la siguiente:

Mattityahu/Mateo 27:52-53 - "Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos."

El pasaje habla de una resurrección de muertos, no que los espíritus o almas de los muertos fueron llevadas al cielo. ¿Cuál sería la diferencia? La resurrección es una transformación del cuerpo corruptible en incorruptible:

1 Cor. 15:51 - "He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados."

Pero el catecismo nos habla de "almas santas", y ya vimos a que consideran un alma ellos, no es un cuerpo transformado, tal como nos adelanta Pablo en su carta.

Luego el catecismo #634 hace otra eiségesis (lo contrario a una exégesis) diciendo que la buena nueva anunciada a los muertos es el descenso de Jesús al sheol o hades, y cita a 1 Pedro 4:6.

MUERTOS EN DELITOS Y PECADOS

"Por eso hasta a los muertos se ha anunciado la Buena Nueva, para que, condenados en carne según los hombres, vivan en espíritu según Elohim."

Este pasaje está hablando de la realidad de los santos (vivos) que creen en Jesús, y reciben el espíritu santo, pasando de la muerte a la vida:

1 Kefas/Pedro 3:18 - "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Elohim, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu."

Romanos 7:4-6 - "Así pues, hermanos míos, también vosotros quedasteis muertos respecto de la ley por el cuerpo de Cristo, para pertenecer a otro: a aquel que fue resucitado de entre los muertos, a fin de que fructificáramos para Elohim. Porque, cuando estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas, excitadas por la ley, obraban en nuestros miembros, a fin de que produjéramos frutos de muerte. Mas, al presente, hemos quedado emancipados de la ley, muertos a aquello que nos tenía aprisionados, de modo que sirvamos con un espíritu nuevo y no con la letra vieja."

Es decir, el evangelio ha sido predicado a los muertos, aquellos que estaban muertos en la carne como resultado de la ley que operaba en su cuerpo carnal para muerte, pero han sido vivificados en el espíritu de Elohim. Esta es una forma bastante avanzada - si se quiere - que utiliza el apóstol Pablo para explicar como actúan en el hombre los pactos de Elohim. El primer pacto condena al hombre en su carne, pues la ley genera juicios y actas en contra del ser, que lo mata, y luego por la fe se recibe el espíritu de santidad, esto es, se muere a la carne por la muerte en carne de Jesús, para luego resucitar con él en la vida en el espíritu de Elohim recibido. Esta extraordinaria verdad y realidad se cumplen perfectamente en el bautismo en agua (inmersión es muerte, y salida es resurrección), y en la recepción del don del espíritu de santidad.

La palabra que he subrayado, que es "hasta" en la versión Biblia de Jerusalén, no aparece en el texto en griego, el cual vemos a continuación transliterado:

"Eis toúto gár kaí nekroís eueengelísthee..."

Que traducido sería algo así:

"Así por eso, entonces también muertos se evangelizaron..."

Y que los muertos aquí son muertos en los pecados, es una forma de hablar de la misma escritura:

Ef. 2:1-6 - "Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales vivisteis en otro tiempo según el proceder de este mundo, según el Príncipe del imperio del aire, el Espíritu que actúa en los rebeldes... entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo en medio de las concupiscencias de nuestra carne, siguiendo las apetencias de la carne y de los malos pensamientos, destinados por naturaleza, como los demás, a la Cólera... Pero Elohim, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amo, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo - por gracia habéis sido salvados - y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús..."

Luego dice:

"#635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte (cf. Mt 12, 40; Rm 10, 7; Ef 4, 9)..."

La Biblia dice en esos pasajes:

Mateo 12:40 - "Porque de la misma manera que Jonás = estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, = así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches."

Romanos 10:7 - "o bien: ¿quién bajará al abismo?, es decir: para hacer subir a Cristo de entre los muertos."

Ante todo diremos que la cita de Mateo refuta su festividad de la Pascua, pues Jesús estuvo muerto tres días y tres noches, siendo que ellos dicen que estuvo desde el viernes al domingo, esto es, solo dos noches.

Lo cual una vez más confirma que en efecto existe la muerte, con todo lo que significa; y que Cristo lo estuvo, pues sino jamás hubiera resucitado. El que continúa vivo para predicar evidentemente no muere. Si no muere, tampoco resucita, entonces el evangelio es falso, todavía estamos en nuestros pecados, y vana sería nuestra fe.

Luego cita un pasaje que no tiene nada que ver con un anuncio del evangelio a los muertos, para vida:

...para "que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan" (Jn 5, 25)...

El pasaje es:

Yojanán/Juan 5:25 - "En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Elohim, y los que la oigan vivirán."

Y esta es una alusión a la resurrección de los muertos, pues dice que "vivirán", contrario a lo que dice el mito del catolicismo, en el cual son solo las almas inmortales trasladadas de bajo tierra hacia el cielo.

CONCLUSIONES

1. La Biblia llama sheol o hades al reino de lo inanimado, el polvo, lo inerte y fallecido, bajo tierra.

2. El concepto de los católicos y evangélicos es que allí hay un infierno de condenación, lo cual no se prueba con la escritura.

3. Por ende, el estado de los muertos es de inexistencia total, hasta la resurrección.

4. La vida para los muertos es otorgada por la resurrección solamente, y es con un cuerpo espiritual, no un alma inmortal.

5. El fuego es el castigo y destrucción de los malvados, tras dicha resurrección.

6. La escritura llama gehena, a una alegoría del fuego de destrucción, el cual es un lugar real utilizado para dicha alegoría.

7. La predicación del evangelio a los muertos es en un sentido figurado de la muerte en el que está el hombre pecador.





(c) 2017 Leonardo Betetto / Debarim - Dedicado a: YIHWEH Tzebaot
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