...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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En el Principio: Bereshit

por Leonardo Betetto



Es el propósito del presente darte una perspectiva de lo que enseña la Torah sobre el principio, y también irlo cotejando con lo que dice la ciencia convencional, sobre todo en las investigaciones que se han llevado a cabo en las últimas décadas. Muchos opinan que entre ambos conocimientos hay absoluta incompatibilidad. Quisiera mostrarte que esto no es así necesariamente, que entre una correcta interpretación de la Torah, y también del desarrollo científico, no tiene por qué haber incompatibilidad.

Tenemos por un lado los creacionistas, que interpretan literalmente lo que dice la Biblia sobre el principio, y quienes dicen que la doctrina de la evolución está herrada, que es atea; quizás viendo que no tiene que haber un acto divino en tal proceso. Por otro lado los evolucionistas, quienes en su mayoría excluyen al menos del proceso subsecuente al primordial la intervención divina, y que la creación se desenvolvería en un acto gradual de evolución cósmica, química, y biológica. Lo que quisiera proponerte es una interpretación basada en ambas posturas, esto es, que en efecto hay una mano creadora, pero esta se desenvuelve a través de un proceso evolutivo. Que la palabra de Elohim esté actuando en el proceso no excluye que la evolución sea el modo por el que se desenvuelve.

Elohim (Di-s) crea sin necesidad de dejar la evolución como instrumento

Hace días veía en The History Chanell un documental sobre Sodoma y Gomorra, donde se dice que su destrucción no fue un acto de Elohim, sino que fue un meteorito que se pulverizo en la atmósfera. ¿No se habrá pulverizado el meteorito porque Elohim así lo dispuso? Es decir, en efecto, la ciencia muestra como se desenvuelven los procesos, pero los mismos están determinados por el Creador en su más mínimo detalle. Elohim ha creado la realidad que vivimos; El no necesita hacer las cosas a la manera que lo plantea la mitología, esto es, que los acontecimientos tienen lo que se entiende un desenvolvimiento sobrenatural. Lo natural es producto de Elohim, de modo que el entender todo como la volunta del Mismo, no excluye que sea todo por o mediante la misma naturaleza.

De modo que teniendo en cuenta estos aspectos, es que a continuación detallamos:

"En el principio creó Elohim los cielos y la tierra"

En el hebreo bíblico se dice en el principio: "Bereshit", de "Be": por o en, y "Reshit", inicio, primero, principal, principio. El universo, en efecto, cuenta con un principio; contrario a lo que muchas posturas pretenden mostrarnos, que el universo no tendría un principio, que siempre habría existido. Según la Biblia, entonces, el mismo no es eterno.

La ciencia también dice que hay un principio. Nos comenta que el Principio dio origen no solo a la materia, sino también al espacio y el tiempo. Elohim, por tanto, está fuera del espacio-tiempo en el cual estamos comprendidos con toda la creación. Esto también está en el marco de un proceso de expansión que se inicia en el mismo Principio. El espacio-tiempo se expande continuamente, al tal punto que si observamos los objetos más distantes del universo, vemos que se alejan de nosotros a una velocidad proporcional a la distancia. A mayor distancia, mayor es la llamada: velocidad de recesión.

 

 

De este principio nos queda testimonio en el fondo cósmico de microondas. Hacia un segundo después del principio, se emitieron grandes cantidades de rayos gamma. Los rayos gamma son una forma de radiación de onda muy corta, esto es, radiación electromagnética; la cual por ejemplo, es emitida por los materiales radiactivos, y por ende, una explosión nuclear. Se trata de una radiación muy peligrosa, que con el transcurso de 14.7 mil millones de años, dada la expansión espacio-temporal, ha adquirido la longitud de microondas, y se hallan por todo el universo, a la manera de un eco, el cual se puede detectar con los aparatos receptores, hacia cualquier lugar del universo que señalemos.

Una analogía sería la cortina de casa, cuando la cerramos experimenta una dilación en la longitud de los pliegues, de manera que al extenderla por completo los pliegues alcanzan una longitud máxima. De la misma forma se comportan las ondas electromagnéticas al expandir el espacio-tiempo que las contiene. A mayor expansión espaciotemporal, mayor será la longitud de las ondas.

 


En la imagen vemos como los rayos gamma se encuentran en el orden de los 10-6 nanómetros (un nanómetro dividido por un millón de veces), siendo mil nanómetros un micrón, y mil micrones el conocido milímetro. Las microondas se encuentran en el orden del milímetro. Es por tanto una microonda aproximadamente 1012 veces de mayor longitud de onda que un rayo gamma, esto es, un billón de veces más larga, o bien, un millón de millones de veces.  

Así:

Un millón de veces la longitud de un rayo gamma (10-6 x 1.000.000 ó 106) = 1 nanómetro.
Un millón de veces un nanómetro (1 x 106) = 1.000.000 de nm = 1.000 micrones = 1 milímetro.
Un billón (un millón de millones) de veces subdividida una microonda (1 mm x 10-12) = longitud de un rayo gamma.

Es decir, el espacio tiempo se ha dilatado un billón de veces a partir de un segundo luego del Principio. No le llamaremos Big Bang, ya que significa "Gran Explosión", y no fue una explosión, sino el inicio de una expansión ordenada, contrario a lo que origina una explosión, esto es: desorden, y caos.

Ahora bien, por otro lado, si vemos los seis días de la creación, tenemos 24 horas multiplicado por seis días. El cuarto día, como veremos, fue un día sin período, pues Elohim no creó sino que designó. Nos quedan así 5 días de 24 horas. El resultado del producto nos da 120 horas, que llevadas a segundos nos da: 432.000 segundos. Estos segundos de una semana de creación, vistos relativamente desde el principio, pero no olvidemos que el espacio-tiempo se ha expandido un billón de veces; de modo que el producto de 432.000 segundos por un billón nos daría: 432 x 1015 segundos (432.000.000.000.000.000 segundos). Si a este número de segundos desde el principio, vistos desde un observador en la época actual, lo llevamos a días, tendríamos que dividir por 3600 segundos en una hora, y 24 horas en un día, esto es, 5 billones de días, que llevados a años, nos resulta en algo más de: 13.689.253.935 años. Lo cual concuerda asombrosamente con el cálculo que nos proporcionan los cosmólogos, relativos a los 13.7 mil millones de años desde el Principio. En otras palabras, un segundo en el principio equivalen a más de 31.688 años del presente; de nuevo, considerando la dilación del espacio-tiempo. Los científicos están relativamente de acuerdo que esta es la edad del universo.

Si a partir de la excepcionalmente alta cantidad de años que hemos visto, dividimos en cinco días, cada uno un tercio del anterior, nos queda el siguiente esquema:

Días o Eras de la ceración

Día Período Sucesos
1 13.689 millones de años á aproximadamente 4.500 ma Principio: Inicio de la expansión
Creación de la luz (300.000 años después)
Se crean las galaxias y las estrellas
Se crea la masa nebular del sistema solar
Se enciende el centro: el sol
2 4.500 ma á 1.500 ma Se forma la luna
Se conforma la atmósfera de la tierra
La atmósfera evoluciona hasta lo que es hoy: oxígeno, nitrógeno, y dióxido de carbono
Se inician las formas de vida microscópicas
3 1.500 ma á 500 ma Se unen las masas de tierra en un único lugar
Se inicia la vida vegetal y animal por separado
Surge la vida vegetal en el agua, y en la tierra
4 Día literal de 24 horas, o uno muy corto Elohim designa la luna, el sol y las estrellas para alumbrar, y para separar los tiempos
La luna alcanza una distancia adecuada, tal como hoy
El día de la tierra se hace casi como el de hoy, por lo que Elohim determina las luminarias para medir los tiempos
5 de 500 ma á 166 ma Surgen los principales animales marinos
Surgen las aves por medio de los dinosaurios
6 de 166 ma hasta hace unos miles Los dinosaurios desaparecen
Surgen los mamíferos, y reptiles actuales
Elohim evalúa Su obra como muy buena, y cesa de la misma
7 Desde hace unos miles de años Elohim reposa del crear y hacer
Surgen las civilizaciones

Sucedieron muchas cosas en la masa de energía así generada durante ese segundo que estamos analizando desde el Principio. No es el fin que la investiguemos en mayor detalle, excepto por el hecho de saber que la luz visible no se separó del resto de las partículas elementales no sin antes 300.000 años de por medio. Esto es el cumplimiento de lo que dice Elohim:

"Y vio Elohim que la luz era buena; y separó Elohim la luz de las tinieblas."

El único Elohim (Di-s) verdadero: el Padre

La palabra hebrea para Elohim es Elohim (Elojím). Es una palabra en plural, denominado así "de intensificación". Por tanto no es una pluralidad de personas, o de personalidades, como algunos suelen argumentar para la misma, sino pluralidad de poderes. Es por tanto la Biblia, monoteísta, pues descarta la existencia de más de un Elohim, y además que dicho Elohim sea varias personas.

Bereshit/Gn. 26:24 - "Y se le apareció YHWH aquella noche, y le dijo: Yo soy el Elohim de Abraham tu padre..."

En la Torah Elohim se identifica como YO, de modo que es una sola persona. Es así nuestro Elohim incomparable, eterno, omnipotente, y sabio, una sola persona, tal como declaran los apóstoles de Cristo:

1 Tim. 1:17 - "Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Elohim, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén."

En el libro del Apocalipsis vemos a uno sentado en el trono (Rev. 4:2, 4:3, 4:9, 4:10, 5:1, 5:7, 5:13, 6:16, 7:10, 1:15), lo cual denota la creencia monoteísta que sostenemos en el presente. La Biblia entera enseña dicho monoteísmo. Y no descarta a otros que son llamados Dioses, condición esta otorgada por el único Sabio Elohim, en la ministración de las cosas.

  • Yeshúa o Jesús: en el principio la Palabra que estaba con el Elohim, era un Elohim (Jn. 1:1, 10:33; Fil. 2:6).

  • Moisés fue constituido un Elohim (Éx. 7:1).

  • Los jueces de Israel son llamados Dioses (Éx. 21:6).

  • Los hijos de Elohim son llamados Dioses (Sal. 82:6).

Pero esto no debe ni puede ser confundido con el único y sabio, y cuya majestad es única, a tal punto que la Biblia entera declara que solo hay un Elohim. De modo que este título aplicado a otros no debe ser motivo para dar origen a alguna teología politeísta, o similar.

El Nuevo Testamento también nos dice que la causa por la cual hizo el universo Elohim es el Cristo (He. 1:2). Es decir, todo fue hecho en miras de entregar todo el poder en el cielo y en la tierra a Yeshúa (Mt. 28:18).

Dice que Elohim creó: aquí la palabra hebrea es bara' que denota el traer a la existencia algo que antes no existía. Es usada allí (día uno), y luego cuando crea los principales animales marinos (día quinto), y cuando crea al hombre (día sexto).

Luego en cielos la palabra es Shamayim: de Shame, alto o firmamento, y mayim, aguas o fluídos. Esto es, los fluidos que están en la bóveda celeste. La materia del espacio cósmico se comporta auténticamente como fluidos celestiales que se mueven por el espacio. El sistema solar, por ejemplo, fue inicialmente una masa de mayim (fluidos) que comenzaron a rotar en torno a un centro, formándose así el sol. Que la luz se hizo denota el preciso momento en que el sol se enciende, como resultado de las reacciones termonucleares originadas en el centro de la masa nebular primigenia.

 

 

Esta tierra primigenia fue una bola de materia ardiente que se enfrió paulatinamente. Se dice que en algún momento fue impactada por un gran cuerpo celeste, lo que habría dado lugar a la existencia de la luna. Esta colisión era más probable en un tiempo que los cuerpos del sistema solar todavía no estaban del todo formados, de modo que vagaban cuerpos celestes del adecuado tamaño, que impactaban con la tierra original.

Dice la Torah:

Bereshit/Gn. 1:2 - "La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Elohim aleteaba por encima de las aguas." (Biblia de Jerusalén).

Donde ha vertido esta versión "caos", y "confusión", son las palabras hebreas tohu, y vohu, que designan desolación, y vacío. Y la traducción dice que un viento de Elohim aleteaba (se movía) por encima de los fluidos, denotando con bastante precisión lo que es un sistema solar prematuro, donde todo da vueltas en una masa fluida donde se están separando los cuerpo celestes, y condensando los gases en su centro.

Hágase la luz

Antes de haber cualquier luz, la tierra estaba sumida en tinieblas. Y fue hacia el encenderse la masa nebular (el sol), entonces la luz se hizo sobre esa tierra desolada, quedando dividido el día de la noche, por la rotación de la misma. Esto ocurrió hace unos 4.500 millones de años, inmediatamente antes de ser un día.

..."Luego dijo Elohim: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas."

Este proceso se inicia luego en la tierra, e involucra los gases que se elevaron sobre ella. Ante todo vemos que un vapor subió y formó una primitiva atmósfera. Luego llueve durante millones y millones de años, separándose el agua del resto de los gases que van luego a dar origen a dicha atmósfera. El segundo día que estamos ya tratando fue enteramente para formar esta atmósfera, o expansión, que luego se llamó cielos.

...1:7-8 - "E hizo Elohim la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Elohim a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo."

Este es el llamado primer cielo, pues el segundo es el espacio cósmico, y el tercero es el que menciona Pablo, lugar donde fue llevado a ver cosas inimaginables (2 Cor. 12:2).

Cronológicamente, coincide con los 3.000 millones de años desde la formación del sistema solar, hasta la conformación del planeta como es hoy; con sus mares, y la atmósfera rica en oxígeno. Esta formación de los cielos involucra un largo proceso de formación de oxígeno.

..."Dijo también Elohim: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Elohim a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Elohim que era bueno. Después dijo Elohim: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Elohim que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero."

 

 

Desde hace unos 1.100 millones de años existió hasta hace unos 750 millones de años una única masa continental llamada Rodinia, durante la era neoproterozoica. Comenzó a separarse en ocho continentes, en su etapa final.

Creacionismo y eras prehistóricas

Dentro de lo que la ciencia ha dividido, podemos citar los siguientes eventos, basado en la era Mesoproterozoica:

  • Período calímnico: proliferan los organismos fotosintéticos, esto es, las células de clasificación vegetal.

  • Período ectásico: abundan las algas verdes y rojas.

  • Período esténico: surge la reproducción sexual.

Podemos citar los siguientes eventos, basado en la era Neoproterozoica:

  • Período tónica: aparecen los organismo multicelulares.

  • Período criogénico: la tierra queda sumida en hielo.

  • Período ediacárico: surgen animales de cuerpo blando.

Inicio del Fanerozoico: en el ordovícico aparecen las plantas y los hongos en la tierra (hace 488 ma).

..."Dijo luego Elohim: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Elohim las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Elohim en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Elohim que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto."

En este caso, hizo es el verbo asah', que significa también designar, administrar, celebrar. Elohim dispuso así que la luna, ahora ya lo suficientemente alejada de la tierra; y la tierra con un período rotacional similar al de hoy en día, pudiera dar lugar al inicio de los tiempos señalados más o menos como son hoy en día. La luna, el sol, y las estrellas estaban ya creadas y hechas, solo que Elohim las dispuso para el fin de los tiempos señalados, y para alumbrar sobre la tierra.

A este proceso podemos cotejarlo con la menorah, donde hay siete brazos, y el cuarto se distingue del resto:

Yeshayahu/Is. 11:2 - "Y reposará sobre él el espíritu de YHWH; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de YHWH."

Así vemos que en el centro está el espíritu de YHWH (Yihwéh: El -que- Estará), y a ambos lados los espíritus de poder, y de conocimiento, los cuales hacen la creación. Elohim tiene el conocimiento, Su palabra por la cual hace todas las cosas:

Sal. 33:6 - "Por la palabra de YHWH fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca."

Vemos que por la palabra (conocimiento) fueron hechos los cielos, y todo su ejército, por el aliento (poder) de Su boca.

Es por tanto, el cuarto día no de creación, sino de determinación y de disposición de lo que ya había sido creado. Así pudo ser este un día literal de 24 horas, o bien una cantidad de tiempo insignificante comparada con el resto de los días.

Bereshit/Gn. 1:20-23 - "Dijo Elohim: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Elohim los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Elohim que era bueno. Y Elohim los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto."

Este quinto día trajo la mayor cantidad de especies que conocemos, en el mar, y las aves que vuelan. Comprende desde hace 488 ma, hasta hace 166 ma. Los dinosaurios son los predecesores de las aves, esto es, las aves son sus descendientes. Cumplido con el fin de ser el nexo con los primeros reptiles terrestres, finalmente son destruidos hace 66 ma en una extinción masiva. Las primeras aves aparecen hace 150 ma, es decir, en el límite del quinto con el sexto día. También aparecen los mamíferos primitivos.

Era Paleozoica:

  • Período ordovícico: primeros vertebrados marinos.

  • Período silúrico: los primeros peces con mandíbulas.

  • Período devónico: aparecen los primeros anfibios.

  • Período carbonífero: aparecen los vertebrados terrestres.

  • Pérmico
     

Era Mesozoica:

  • Triásico: los reptiles pueblan la Tierra, primeros mamíferos (los que proliferarán en el sexto día).

  • Jurásico: época de los dinosaurios.

  • Cretácico: aparecen las aves.

Programación del ADN

Ante todo esto, cabe la pregunta: ¿Cómo podría un proceso evolutivo dar origen a tantas especies, tanto animales como vegetales?

Lo que quisiera proponerles es que quizás Elohim haya establecido por Su palabra, esto es, en la programación inherente a cada material genético de cada creatura, el dar saltos periódicos, de manera de dar origen a las nuevas especies en solo una cantidad muy corta de generaciones. De manera que a partir del surgimiento de un solo par de individuos, se propague la nueva especie.

Como dice el Nuevo Testamento:

Hch. 17:26 - "De un solo hombre hizo todas las naciones..."

Dice luego:

Bereshit/Gn. 1:24-26 - "Luego dijo Elohim: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Elohim animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Elohim que era bueno. Entonces dijo Elohim: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra."

Lo que la ciencia ha dividido en Cretácico abarca ya el sexto día de la creación, en el sentido que se inician todas las especies más bien ya como las conocemos hoy en día, esto es, los mamíferos, las serpientes, y los demás reptiles. El ganado así formado es el mamífero por excelencia. Estos mamíferos no habían tenido la oportunidad de proliferar en medio de los grandes reptiles que proliferaron en el quinto día, e inicio del sexto.

Elohim da participación a los seres celestiales

Un punto especial nos compromete la creación del hombre. Dice Elohim "hagamos", esto es, está compartiendo el acto creativo con otros seres. Uno de ellos seguro es la Palabra, la cual era un Elohim (Jn. 1:1). No se nos da detalles en la Torah, ni en el Nuevo Testamento sobre alguna instancia de creación para los seres celestiales, de modo que no sabemos si fueron creados con todo lo demás, muy al principio, o bien ya existían. La escritura, por tanto, nos deja con la interrogante. Dice según nuestra imagen, conforme nuestra semejanza. Elohim y los seres celestiales tienen facultades de decisión, inteligencia, y por ende capacidad para administrar, de modo que el relato lo une inmediatamente con el hecho que lo constituye al hombre para señorear en toda la creación. No es una conformación física propiamente dicha, excepto quizás por el hecho que el cerebro, que le dota de estas aptitudes, es un integrante físico del organismo. El hombre está dotado así de una conformación "superior" que le da la ventaja para señorear sobre todo. Otra de las facultades de esta imagen y semejanza es la de ser perfecto, es decir, de cumplir tal cual la palabra de Elohim:

Ef. 4:13 - "hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Elohim, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo."

Y es este proceso que se interrumpe por la caída en pecado, donde el hombre transgrede los mandamientos dados por Elohim. Tras este trascendental hecho, la imagen de aquel hombre que debe ser el humano es Cristo mismo. De modo que la Torah nos está dando a entender, junto con las otras escrituras, que Cristo es enteramente un hombre, para que así nosotros podamos imitarle, y ser iguales a él. La noción de que Jesucristo es Elohim, no está distanciando así de aquella imagen que el hombre debe imitar en todo sentido, para así ser santos y perfectos conforme a la voluntad del Padre.

Bereshit/Gn. 1:28 - "Y los bendijo Elohim, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra..."

Este proceso de expansión y multiplicación del hombre se dio a través de miles de años, tal cual vemos en la expansión de los distintos linajes.


Tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Haplogrupos_del_cromosoma_Y_humano
 

Cada haplogrupo así representa un linaje patrilineal, el cual presentea variaciones en intervalo de algunos miles de años. El Adam cromosómico entonces, sería el sujeto Y, del cual surge B, luego E, y asì sucesivamente. La aparición de los linajes en Oriente Medio tienen lugar hace más de 50 mil años, desde donde surge a su vez J1, o P58, que es el linaje típico semita, junto con J2. De allí se habría originado el linaje de Abraham, para luego llegar hasta el Cristo. Actualmente J1 está en Oriente Medio, las Costas, y África Oriental.




Fuente
: Biblia Versión Reina Valera 1960.
Wikipedia: Haplogrupos del Cromosoma Y.
Imágenes tomadas con la ayuda de Google.





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