...me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 1:3)
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La profecía de las 70 semanas de Daniel

por Leonardo Betetto



Respecto de las profecía de las Setenta Semanas de Daniel, ante todo, hemos de aclarar que significa semana en la terminología profética utilizada. Estas son semanas de años, es decir: 1 semana = siete años. Esta forma de profetizar se usa con otra parametrización, tal como mil años = 1 día (Oseas 6:2); o bien tal es el caso del profeta Enoc: 1 semana = setecientos años. En nuestro caso nos interesa como lo dice en el libro de Daniel, en su profecía sobre las setenta semanas, esto es, 1 semana = siete años. Tal es entonces, setenta semanas serían: 490 años.

Hay dos interpretaciones respecto de esta profecía: la primera es que ésta se cumplió totalmente en el pasado, tras la primera venida de Yeshúa haMashíaj (Jesucristo). Y la otra es que en el pasado se habrían cumplido eventualmente 69 semanas, quedando la 70 para cumplirse en un futuro, cuando se manifiesta la bestia y el falso profeta descriptos en Apocalipsis XIII.

Lo que vamos a apoyar en el presente, es que dicha profecía se ha cumplido en su totalidad en el pasado, con el sellamiento de la misma tras la primera venida del Señor Yeshúa.

La profecía:

...9:24-27 - "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador." (Reina Valera 1960)

"Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad"

La profecía comienza diciéndonos que es sobre el pueblo de Daniel. A pesar de estar el en exilio, la profecía se determina sobre Yerushalayim/Jerusalén, pues todos los eventos que vendrían se relacionan con dicha santa ciudad. Dice setenta semanas, y cuando esto dice, son semanas seguidas, no como erróneamente reclaman los que dan a la semana setenta una interpretación futurista; injustificada, por cierto.

"para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado"

En este caso prevaricación es la palabra hebrea "pésha", que designa rebelión, y transgresión. Dice que se pondría fin al pecado. Los futuristas dicen que esto denota la segunda venida de Yeshúa, por tanto termina la prevaricación y el pecado. Nosotros, los que damos la otra interpretación, justificamos que dicha finalización del pecado tuvo que ver con el sacrificio de nuestro Señor en el madero.

Hebeos 2:14 - "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo..."

Y el reino de la muerte es el dominio de la prevaricación de la que nos habla el Profeta. Ese reino que está temporalmente en poder del diablo, al cual le fue asignado cuando hizo caer al hombre en pecado (Gn. 3:14).

También está escrito:

Col. 2:14 - "anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz..."

Esta victoria de la simiente de la mujer, que es Cristo, sobre la potestad de la muerte, la transgresión, el pecado, y la mentira, es de lo que nos habla la profecía de Daniel. No el fin del pecado cuando retorne Yeshúa, lo cual también es el fin del mismo, pero no es de lo que la profecía nos habla, como iremos descubriendo en este breve estudio.

Clavada en el madero el acta de decretos contra nuestra, que es la sumatoria de todos los pecados pasados, presentes y futuros de la asamblea de Israel (la Iglesia), ya no queda pecado, de modo que tiene sentido lo que dice Daniel sobre el "poner fin a pecado". Todavía hay pecado en el mundo, pero el conjunto de personas redimidas, el Israel de Elohim, ha sido totalmente limpio de todo pecado. No olvidemos que la profecía fue proferida sobre la santa ciudad, y sobre el pueblo de Daniel. El israelita y el gentil son uno en Israel a través de Yeshúa. Lo que dice pues la profecía, es que se puso fin al pecado, pero no a la práctica del pecado; lo cual si se cumplirá en el futuro. El acto por el cual vemos se hace efectivo lo que dice dicha escritura, es en el hecho de que todo el que ha sido redimido mediante Yeshúa está limpio de pecado, por tanto tiene sentido el que se le ponga fin de todos modos:

1 Jn. 1:7 - "pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado."

"y expiar la iniquidad"

El verbo usado aquí para expiar es "kafar", que designa cubrir, aplacar. El la cobertura que da el sacrificio de Cristo sobre el pecado. Existen tal es así, dos formas de entender esto, cosa que también se presta para que algunos sostengan su errada doctrina de la semana setenta futura: expiar significa la ofrenda hecho ante Elohim de animales, cereales; y en nuestro caso, del mismo cuerpo y sangre del Señor Yeshúa; o bien significa la destrucción completa de la impiedad. Es decir, la destrucción del impío, y su mundo. Pero según venimos analizando, y según veremos en instantes, la interpretación futura de la profecía no es posible. Por tanto: "expiar la iniquidad" ha de entenderse como el sacrificio expiatorio de Yeshúa, que quita el pecado del mundo. Los israelitas estaban al tanto de esta profecía, y eso lo notamos en los Evangelios:

Marcos 1:14-15 - "Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Elohim, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Elohim se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio."

¿Qué tiempo se había cumplido? A pesar de que la mayoría de los israelitas habían sido cegados en sus mentes, tal cual nos declaran los profetas, existirían personas que creerían en el mensaje de redención que traerían Yojanán/Juan y Yeshúa/Jesús, pues ellos, como estudiosos de las escrituras y profecías, estarían al tanto del cumplimiento de la llegada del Mesías.

Jn. 7:41 - "Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?"

...1:29 - "El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Elohim, que quita el pecado del mundo."

Nótense dos cosas importantes en el hecho, esto es, ante todo, que los judíos esperaban por ese tiempo la manifestación del Mesías; y además que sería expiada la iniquidad. Por eso dice Yojanán: "que quita el pecado del mundo". Lo cual cuadra perfectamente con la frase de Daniel: "poner fin al pecado". Recordemos, además, que la profecía dice que estaba dada sobre "tu pueblo"; se le dice a Daniel; lo cual cuadra con que el pueblo judío esperaba el cumplimiento en ellos de tal profecía.

"para traer la justicia perdurable"

La justicia es la voluntad de Elohim cumplida. La palabra de Elohim es el punto de partida. No podemos practicar justicia si no sabemos cual es la pronunciación de Elohim respecto de algún tema en particular. El compendio legal que nos ha dado YHWH para conocer Su justicia es la Torah:

Debarim/Dt. 6:25 - "Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de YHWH nuestro Elohim, como él nos ha mandado."

Pero la Torah no fue dada al pueblo para que trajera justicia perdurable, pues para empezar este se alejó de los mandamientos. El Mesías sería el que cumpliría a la perfección con toda la Torah, y que además sin conocer pecado, por tanto, se haría maldito para que dicha justicia fuese perdurable, y para siempre.

Rom. 3:26 - "con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús."

Es decir, la justicia eterna para el hombre viene cuando tiene el testimonio de Yeshúa. Ningún otro hombre que no sea el Mesías puede justificarse ante Elohim por la muerte en Adam, tratando de cumplir con los mandamientos de la Torah. Por tanto, aquel que cree en el testimonio de Yeshúa, ha pasado de la muerte del pecado, a la justicia perdurable y eterna que YHWH nos ha dado en él.

"y sellar la visión y la profecía"

Poner un sello es confirmar que algo es verdadero y fidedigno; tal es, que el gobernante judío tenía un anillo que utilizaba para sellar los los escritos como prueba de autenticidad (Hag. 2:23). Cuando transcurrieron estos 490 años se puso el sello de verdad irrefutable por el sellamiento de Elohim. La palabra hebrea en este caso es "jatám", que significa básicamente "cerrar". Es decir, el tiempo cumplido implicó la ejecución al pie de la letra de las cosas profetizadas sobre Israel, y sobre Yerushalayim. Yeshúa cumplió todo lo que estaba escrito a cerca de El, de modo que así sello lo visión, y la profecía.

"y ungir al Santo de los santos"

La expresión hebrea aquí es "qodesh qadashim", expresión que aparece veinte veces en el Tanak, y hace referencia al lugar santo santísimo del Templo, o de la tienda de reunión, o inclusive todo lo santísmo de las ofrendas. Es por tanto la expresión correcta: "y ungir el santísimo". Es decir, consagrar el lugar santísimo del Templo a reconstruirse.

"Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas"

Siete semanas, y sesenta y dos semanas suman 483 años, es decir, nos llevan hacia la semana 70, que es la última del conteo profético en cuestión. Ese Mesías Príncipe es sin lugar a dudas Yeshúa haMashíaj (Jesucristo). La interpretación futurista dice que se trata de la bestia anticristo; pero esto no puede ser, pues la profecía dice MESÍAS PRÍNCIPE (Mashíaj Nágid), no dice para nada "la bestia", o "el anticristo", o "un falso mesías príncipe". Tenemos aquí el primer argumento importante que desacredita la visión futurista de la semana setenta.

Esta profecía se cumplió a la perfección cuando Yeshúa fue ungido para iniciar Su ministerio. Es decir, el Mesías inicia Su labor cuando comienza la semana setenta de la cuenta profética, y de allí la esperanza y espera que vemos en algunos judíos, que oyeron y preguntaron a Yojanán, el que da tevilah en agua (Juan el Bautista).

"se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos"

Vemos el testimonio en el libro de Ezra'/Esdras, de como los judíos debieron pasar por problemas a la hora de edificar Casa a YHWH.

"Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí"

La traducción exacta de esta forma es:

"será cortado un Mesías, sin nada para si..."

Y esto concuerda con lo que nos dice la profecía de Yeshayahu/Isaías 53:8

..."Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido."

El Mesías no murió de una muerte natural, sino que fue cortado, esto es, fue asesinado por otros. Nada para si estaría denotando que no trajo riqueza material aún, lo cual si será al futuro.

Esta parte de la profecía también desacredita en forma excluyente que la semana setenta es futura, pues el texto no dice:

"se quitará la vida a un falso mesías..." ó "será cortada la bestia..."

"y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones."

Paso seguido la profecía se extiende más allá de la semana setenta y nos habla de la venida de los ejércitos romanos que destruirían la ciudad, profecía que se cumplió en el año 70 DC. Inundación es una figura bíblica para denotar la llegada de ejércitos destructores, al igual que las corrientes de aguas:

Salmo 32:6 -  "Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él."

Ap. 12:15 - "Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río."

Yeshayahu/Is. 59:19 - "Y temerán desde el occidente el nombre de YHWH, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de YHWH levantará bandera contra él."

"Y por otra semana confirmará el pacto con muchos"

Esta es una mención al pacto que nos trajo Elohim en Yeshúa. Durante tres años y medio el Mesías predicó el arrepentimiento para con Elohim, y anunció sus futuros padecimientos, cumplidos llegado el momento.

El Mesías vino a Israel, y durante la semana profética cumplió con su ministerio para el pueblo de Israel. De hecho, cumplidos ya sus padecimientos, los apóstoles y discípulos predicaron a la nación de Israel, y a las ovejas perdidas de la Casa de Israel:

Mt. 10:6 - "sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel."

La salvación es un don que viene primeramente al judío, y luego al resto de las naciones:

Rom. 1:16 - "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Elohim para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego."

Dice también respecto de los 144.000 de los hijos de Israel:

Ap. 14:4 - "Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Elohim y para el Cordero..."

No fue sino recién luego de la semana en que se confirmó el pacto con los hijos de Israel, que el evangelio llega a los gentiles, para inclusive sorpresa de los mismos judíos.

"a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda"

Esto se cumplió en el sentido de que el sacrificio del Señor fue perfecta ofrenda ante YHWH, de modo que ya no hacen falta más sacrificios expiatorios, ni ofrendas.

Hebreos 10:14 - "porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados."

De modo que el sacrificio de Yeshúa termina con los sacrificios y las ofrendas por el pecado del sacerdocio según la tribu de Leví, dando lugar al perfecto sacrificio según el orden sacerdotal de Malquisedec, de Yeshúa.

...10:8-9 - "...Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Elohim, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último."

"Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador."

Vamos a ver como dicen esta frase otras versiones:

"Sobre el ala del Templo estará la abominación de desolaciones y continuará hasta que la ya decretada destrucción sea derramada sobre el desolador." (Versión Kadosh Israelita Mesiánica).

"y en el ala del Templo estará la abominación de la desolación, hasta que la ruina decretada se derrame sobre el desolador." (Biblia de Jerusalén).

"Junto al Templo erigirá la Abominación de la Devastación hasta el tiempo fijado para la ruina del devastador." (Versión Latinoamericana 1995).

Esta es sin lugar a dudas la presencia pagana gentil y abominable sobre el ala del Templo, en forma nociva y destructiva, y esto hasta tanto a su vez este devastador fuera quitado de en medio. Los ejércitos paganos romanos pusieron sitio a Yerushalayim y no dejaron piedra sobre piedra, tal cual profetizó el Señor oportunamente:

Mt. 24:2 - "Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada."

Lucas 19:43-44 - "Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación."

Todo esto como castigo de las rebeliones de Israel, y el rechazo hacia el Mesías, el Hijo de Elohim, lo dice claro el pasaje de Lucas 19:44. El grueso de los judíos, así, rechazaron la visitación del Hijo de Elohim, y a su mismo rey hijo de David.





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